martes, 28 de marzo de 2023

El río y sus memorias (el récord de Anita Gutbrod)

Se cumplieron 100 años del récord de nado femenino en distancia y permanencia en aguas abiertas: 22 horas y 47 minutos, desde Zarate a Tigre. Anita Gutbrod fue la autora de semejante proeza. Familiares , amigos, amigas  ,vecinos , vecinas e invitadas especiales (entre ellas la actual campeona Argentina Pilar Geijo),  nos reunimos a rendirle homenaje en casa de su hija Marta, que aún vive en el Caraguatá.

De este modo, se hizo un simulacro de lo que fue ese momento, en 1923. Anita fue representada magistralmente por Analia Marín, nadadora y remera olímpica. Por un instante (que luego fueron varios),  nos sumergimos en ese momento histórico dónde ella venía nadando por el Paraná, custodiada por su padre desde un bote a remos . Los vecinos que se agolparon en la desembocadura del Caraguata, vitoreaban , aplaudían y arrojaban flores. La voz del padre diciendo: "Anita , ya superaste el récord , pará acá". Anita para y dice : "tengo resto para más ,pero paro por mi padre".

Sin duda, Germán Gutbrod, su padre, jardinero de origen alemán, es esencial en esta historia. Le enseñó a nadar a los 9 años en este arroyo de aguas marrones , la autorizó y acompañó en el proceso de entrenamiento, en un mundo donde las mujeres  tenían menos derechos civiles que hoy en día.

Anita fue una pionera , no solo por su desempeño deportivo , también lo fue en lo  laboral y retó los mandatos de esa época: se  casó a los 30 años.  Una vez más y en todos los tiempos, las cadenas de sinergias mágicas arman esto que es la vida.

 

Texto (inédito): María Paz German

Imagen de archivo.

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

viernes, 24 de marzo de 2023

Compuertas

*Hablan y la vida aparece ajena. Cuidan a los que enferman, en el vértigo del miedo a caer.

Para llegar a él, sus pies tocaron la tierra

Desprevenida, casi sin dolor

Él, con su joroba y apuesta a cuestas, tomó su tiempo, dibujó el esquema, sin promesas, habló muy poco, todo lo dijo despacio y olvidó el descanso

 

*Enero de sol con brizas de fuego. La sangre corrió febril, en su caudal desbordado.

Manos de artesano, solo ellas pudieron crear las compuertas al torrente. Manos mágicas que diseñaron el nuevo curso del río

A ritmo esperado ya fluye tranquilo. La rivera en temblor recibe el oxígeno

Su cuerpo en sinapsis despierta impasible

 

*La ecuación imperfecta del aire moroso

Los sueños que acechan

Sin prisa, hay bis en la rueda

                           

 

Poema (inédito): Silvia Chaher 

Imagen (inédita): Analía Saharrea

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

martes, 21 de marzo de 2023

Araña en el techo

Que ya nada me extraña, araña:

desde el techo del salón huiste

y te escondías,

haciendo tu trabajo bajo (aunque era arriba),

hilando en la sombra, que busca y que nombra,

errante como el tango, araña tejedora,

tal vez errada. Cerrada red, casi al borde

de un tubo de luz apagado.

Que ya nada me extraña, araña:

estoy hecha de hilachas,

cosida en decepciones, y algunas

excepciones, por suerte,

araña displicente,

que te quedaste arriba, en el techo

del salón, casi escondida,

con tubo y sin luz.

 


Desde Uruguay, poema (inédito): Sandra Escames

Fotografía (inédita): Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

lunes, 20 de marzo de 2023

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (quincuagésima segunda entrega)

 


FERNANDITO: (Convertido en “El malvado doctor Alpedrete”): ¿Nombre y apellido…?

BUSTOS: Alberto Carlos Bustos

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete): Comprendo… ¿Edad?

BUSTOS: Perdí los documentos. No los hallo.

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete): ¿Nacido?...

BUSTOS: Aquí me ve.

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete) Quise decir… ¿dónde?

BUSTOS: No recuerdo, no lo sé

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete) ¿Sexo?

BUSTOS: Medio grande cuando quiere.

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete)

¿Y le hace gracia?

BUSTOS: Cosquillitas.

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete) ¿Por qué cree que está aquí?

BUSTOS: ¿Porque he pecado, padre?

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete) Yo no soy su padre, y nunca lo seré

BUSTOS: Sí, es mi padre.

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete) Confiese, que lo escucho.

BUSTOS: ¿Qué le confiese, qué?

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete) Que de chiquito usted comía cucurucho… ¿qué va a ser?... que confiese su pecado, su delirio

BUSTOS: Perdí todos los recuerdos, no lo sé

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete) ¿Sabe usted a quién le habla?

BUSTOS: No, pero confiese, que lo escucho.

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete): ¿Que le confiese, qué?

BUSTOS: Que de pequeño usted comía cucurucho… ¿Qué va a ser…?

FERNANDITO: (El malvado doctor Alpedrete) Páselo a la 1142, guardia. Pan y agua. E Incomunicado.



Desde Madrid, quincuagésima segunda entrega. Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Video (inédito), con dibujos de sus 8 años: Nicolás García Sáez

 Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos


lunes, 13 de marzo de 2023

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (quincuagésima primera entrega)

Viernes, 03,15

Esta cosa inerte -que no es la cama triste

del que se muere en ella-, es una patética,

grotesca, usada cama de dormir, no de: licencia;

no, de: la descongelo y bebo;

no, de: la rodeo de ratones, trampa y quesos

hasta la saciedad y, luego, siento;

jamás esa de: le susurro, hasta nombrar  

lo que le sabe a conocido

para arrancarle del cansancio un nuevo aliento.

Ni siquiera esa cama de: la acaricio entera,

toda, y me la llevo de la mano al sueño,

hasta que de mí también se nuble y, su memoria,

me recuerde vivo hasta mañana;

para no tener que explicarle

que ayer fui yo el que con los dedos

escribió una canción de cuna-cama

para viajar rumbo a la nada juntos.

Yo: desvelo.  Khallium-phosphoricum,

-en dosis para adulto muy adulto-;

o ser insomnio, una vez más, la noche entera



Desde Madrid,  quincuagésima primera : Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Video (inédito) con dibujos, a sus 8/9 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos


martes, 7 de marzo de 2023

Oliverio y Nétflix


 

                                            


Hace un par de semanas (dentro de nuestra Mega Cofradía interconectada, que reúne al Colectivo Los Verdes Platónicos, a Los Verdes Paralelos, a la editorial Sátira y Musa y a la editorial Oliverio) hablamos de silogismos y sinergias. En esa interconexión, la sinergia es, claro, la materia prima, el quid del asunto, la semilla que crece en cámara lenta o a un ritmo trepidante.

Hace varios días detectamos un detalle que nos llamó gratamente la atención: nuestra querida Leticia López Margalli aparecía con tenues neones, y aun así titilantes, en la plataforma más popular de Streaming. Su nueva serie ¨Tríada¨, estaba posicionada como la número 1 en ese momento y hoy mismo sigue, inamovible, en ese puesto number One.  Nétflix y Oliverio, un solo Corazón.

Leticia López Margalli es una guionista mexicana, intensa y profunda, ultra talentosa y exigente con su trabajo, reconocidísima a nivel mundial. Algunos de sus preciados laureles recuerdan que es la coautora de ¨Las Aparicio¨, obra que, sin exagerar, hizo tambalear varios paradigmas de su país y de buena parte de la comunidad de habla castellana que habita en los Estados Unidos. Trabajó además con Hollywood y el cine europeo.

Así las cosas, Leticia también es una de las prologuistas de ¨Netuno e as Faunas¨, el último poemario bilingüe de Nicolás García Sáez

 

Dijo Leticia, en su prólogo para ¨Netuno e as Faunas¨

 No sé juzgar poesía. Soy, más bien, escritora de televisión, y en ese lenguaje que me es más conocido, puedo hacer mi reseña: me conmovieron mucho “Un gato” y “Una tortuga”, pequeños homenajes a la ternura. El “Poema que pudo haber soñado un ex presidente¨, con la aparición de Bolivia pidiendo su salida al mar. La presencia de dos que tres dignatarios derrotados, unos en Grecia, otros en América Latina. La historia trágica de amor que se intuye detrás de los delfines amarillos. Melancolía, un toque de humor por aquí, por allá. Me encanta –como en las series de suspenso– cuando una línea que no esperaba se agazapa tras una puerta y me sorprende de pronto. Y como no sé juzgar poesía, supongo que la buena es aquella que convoca imágenes, atmósferas. El olor de un color o el sabor de la brisa. Y en este recorrido encuentro poemas que saben a líquenes, a rocas, a sal, que evocan aguas color de musgo, el viento frío, graznidos de aves que me son desconocidas, que tal vez nunca llegue a escuchar. El mar argentino, pues. Me pasó lo mismo con Mutis, su Maqroll el Gaviero, esa sensación de viajar a mares remotos. Viajar, lo más sublime que nos brinda la literatura. Hoy me permití viajar con los poemas de Nicolás García Sáez.

                                                                                           Leticia López Margalli

Y así se tradujo su prólogo, maravillosamente, al portugués

Não sei julgar poesia. Sou, digamos assim, escritora de televisão, e nessa linguagem que me é mais conhecida, posso fazer minha resenha: comoveram-me muito “Um Gato” e “Uma Tartaruga”, pequenas homenagens àternura. O “Poema que Pode Ter Sonhado um Ex-presidente” com o aparecimento da Bolívia pedindo sua saída ao mar. A presença de alguns dignitá- rios derrotados, uns na Grécia, outros na América Latina. A história trágica de amor que pode se intuir por trás dos golfinhos amarelos. Melancolia, um quê de humor aqui e acolá. Adoro –como nas séries de suspense– quando uma linha que não esperava, entocada atrás de uma porta, aparece de repente e me surpreende. E, como não sei julgar poesia, suponho que a boa poesia é aquela que convoca imagens, atmosferas. O aroma de uma cor ou o sabor da brisa. E neste percurso, encontro poemas com gosto de liquens, de rochas, de sal, que evocam águas cor de musgo, o vento frio, grasnidos de aves que me são desconhecidas, que talvez nunca venha a escutar. O mar argentino, então... O mesmo me aconteceu com Mutis, seu Maqroll o Gajeiro, aquela sensação de viajarmos a mares remotos. Viajar, a coisa mais sublime que a literatura nos fornece. Hoje me permiti viajar com os poemas de Nicolás García Sáez*

                                                                                              Leticia López Margalli

*Traducción al portugués: Paola Arbiser

Imágenes tomadas de la tv


                                                                  


Pueden leer, pinchando el link, una conversación que mantuvimos con ella en el blog de Los Verdes Platónicos



martes, 28 de febrero de 2023

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (quincuagésima entrega)

FERNANDITO:

Podríamos decir tantas pavadas… Pero Bustos las dice todas por nosotros.  ¿Dónde estamos? En el nosocomio Dr. Sabino Alpedrete de Lomas de Zamora. Celda 1120. Invierno. Ahí ha recalado Bustos, tras ser arrollado por un colectivo de la línea sesenta en Callao y Rivadavia, tras huir de una muerte segura a manos de su “exposa”, Clara Beter…

Bustos, que no se ha hartado de vivir, aunque nos tenga a todos hartos, ha olvidado a Clara, y también a Manuela. Y a sí mismo. Está ido, pero encerrado. Y en los momentos en que vislumbra haber sido hombre con mujer -única virtud que lo redime-, aunque nos preguntemos, ¿para qué?... recuerda que el nexo fundamental del hombre con la vida es la cama. En su delirio constante, en el que se mezclan cosas rebuscadas como la política, el sol, la mujer, la lotería, la revolución agraria, litros de enema, medicamentos, la locura según tal y cual, y músicas y letras -que cree inventar ahora, pero que fueron escritas mucho antes por él mismo en desvaríos anteriores y que ustedes van a tener que, lamentablemente, oír plasmarse en éste espectáculo de plaza y media, al que intituló: “Con cama, ¡adentro!, zamba”-, él se enfrenta cara a cara con la cama, camastro, camilla, catre, de su celda y continúa lo que comenzó asá… y sigue así: (Fernandito murmura por lo bajo) ¡Joder, vamos por la tercera página y nos quedan ochenta y seis!...

 

Desde Madrid,  quincuagésima entrega: Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Video (inédito) a sus 6/8/9 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

viernes, 24 de febrero de 2023

Una prestigiosa fotógrafa chilena nos cuenta su experiencia luego de leer ¨24 horas con mi Álter Ego y mi Súper Yo¨

Nicolás García Sáez

Hace algunos días terminé de leer “24 horas con mi Álter ego y mi Súper yo”. El título de esta obra de teatro, de Nicolás García Sáez, ya me generaba intriga, de antemano imaginaba un diálogo interno y complejo. Me vi gratamente sorprendida por el formato en que está escrito, lírico, coloquial y provocador, una propuesta que invita a sumergirte en ese mundo intenso y tormentoso de los protagonistas, que es uno solo, en donde la luz y la oscuridad hacen el amor durante 24 horas, sin respiro, una montaña rusa de emociones para el que la vive y para el que la lee.

A medida que avanzaba con el texto, fui ingresando en ese living oscuro, un ambiente sórdido del que se puede salir…pero no se quiere, allí los diálogos son demasiado interesantes, la condición de voyeur me hacía permanecer expectante, seducida, pude sentir que estaba en la escena, muy cercana a los personajes, o al personaje, será que Yo, Álter Ego, el Súper Yo  actúan como un espejo de mis propios diálogos internos, que muchas veces van y vienen en forma reiterativa, casi en espiral. Un texto brillante, lúdico e inteligente, me encantó su humor negro, por momentos sentí mi propia sombra escorpiana y luego percibí el alivio al encontrarme con unos párrafos amorosos y poéticos, que cada tanto volveré a releer. El Ello, el Complejo de Superioridad y el Complejo de Inferioridad también son bienvenidos a la  fiesta introspectiva.

Leo y aplaudo la valentía del autor y la de sus protagonistas, o su protagonista, que se permiten interactuar durante 24 horas ininterrumpidas y pensar y luego decir lo que quieren, lo que sienten. Algo que ninguno o muy pocos  de nosotros nos permitimos en algún momento de nuestras vidas, aunque quisiéramos abordar con urgencia nuestra propia introspección.  

Decidí llevar esta obra de teatro a mi casa del Delta y dejarla a mano para los turistas que la visitan con frecuencia, lugar ideal para la lectura y, por qué  no, para la contemplación de uno mismo.

 

Texto (inédito): María Paz German

Diseño de tapa: Carina Ponieman

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

jueves, 23 de febrero de 2023

Florecer

Estoy sentada frente a uno de los varios cuadernos donde plasmo ideas a diario, bajo pensamientos al papel para liberar una mente ajetreada. Me descubro  haciendo dibujos de pequeñas flores de cinco pétalos y, con actitud meditativa, suelto mi mano y dejo que se arme un marco floral que adorna la hoja. No recuerdo desde cuando mi mano dibuja flores.

Espejos simbólicos en forma de líneas y colores, reflejando nuestra preciada imaginación. Un hilo invisible une nuestra mano a nuestra alma, para quien busque  expresarse, sacar afuera todo un mundo maravilloso creado por pensamientos, deseos, algunas represiones y mucha magia.

Dejar salir todo ese caudal de información tan íntima, saltando la razón, sorteando el propio juicio de lo bello o lo incorrecto.

Dibujar es el lenguaje que habla de nuestro ser más auténtico, quizás por esto, los dibujos que hicimos de niños nos llaman tanto la atención y nos evocan recuerdos de la tierna infancia, donde fuimos seres tan puros, transparentes y libres, que no temíamos escuchar ese deseo de registrar lo que pasaba por nuestra mente, la interpretación de la realidad o lo que sentíamos.

Poderoso espacio de creación, de libertad que, en ocasiones, se presenta como estar de pie frente a un abismo de grandiosidad.

Esa hoja en blanco que espera por tu visión, aguarda esa mirada que aparece cuando cerras tus ojos físicos y comienzan a llegar las imágenes verdaderas, los colores más brillantes, que buscan ser observados, ser vistos.

Ese espejo se presenta ante vos, a veces en forma de hoja, de una agenda o un papelito solitario que estaba sobre tu escritorio. Si tu mano comienza a dibujar, solo hay que dejarla florecer.

 


Texto (inédito): María José Quiroga*

Imagen(inédita): LVP

*Terapeuta

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

domingo, 19 de febrero de 2023

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (cuadragésima novena entrega)

CARTEL: Viernes, 02,00 horas

BUSTOS:

La cama, aquí, sin vos, es cualquier cosa,

no mi cama. Es cama, sí, pero no le creo.

A simple vista lo parece, pero no.

Son mil días de tenerte como lado,

con sus noches, sus enojos y

 sus ¡vamos!, ¡a arrancar de nuevo!,

a darnos algo, a recibir el vuelto.

No me pidas que me duerma, que no puedo.

Ni que deje de dar vueltas al balero,

porque el balero es eso, de eso juega,

hasta que emboca, acierta y entra al hueco…

y entonces… va de nuevo, y otra vez, y luego…

Que el trabajo, que el descanso, que mañana…

Que este instante, que esta cama, que tan lejos…

Que todo tiene de su parte y contraparte

Exudo el malhumor de los imberbes

que desesperan por crecer y conocerte

para dejarte con la boca abierta

por capacidad torácica, durezas,

y por el ritmo febril y caudaloso,

que a la tercera cansa,

y a la cuarta aburre,

y a la quinta desengaña.

Pero no lo saben -yo no lo sabía siendo joven-, cama.

Ni uno, ni lo otro,  ni lo de más allá, ni casi nada,

pero, esto,  a lo que llaman “cama”:

¿con qué pan que no seas vos o vos, se come?

Más de uno murió así, o enfermó así,

de frío y con presagio de adeudarte el resto.

 


Desde Madrid, cuadragésima novena entrega. Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Imagen (inédita) a sus 8 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

miércoles, 1 de febrero de 2023

Sin sonrisas

Una cara pálida, tan delgada, tan blanca, como la misma hoja que la sostiene. Sonrisa invertida, dijo la especialista, lo que para mí podría haber sido un emoji de carita triste. Ahí, sonrisa, no hay. Veo un inmenso sufrimiento SIN ATENUANTE. Una boca grande, eso sí, sellada, muda, pueden adivinarse gritos contenidos, desesperados, desgarradores, inaudibles. Los ojos como tajos de una lata, firmes, largos, hechos con la fuerza y precisión de una sola puñalada. Pero de una lata llena de pesar, dolor y angustia que se derrama y gotea incesantemente por la cara. Dos burbujas rosadas de pómulo, como un atisbo de vida, de esperanza. Sólo una cara, sin extremidades, intuyendo, casi con certeza, que no podía disponer de ellas. Títere sin hilos de una obra macabra, ya escrita, premeditada. En una cara sin cuerpo, no hay lugar para un corazón. Trazos invisibles, para quien no quiere ver.

 

Al unísono y en un solo grito: 

 ¡JUSTICIA PARA LUCIO!

 

Texto (inédito): Gloria Bono

Imagen (inédita): LVP

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

martes, 31 de enero de 2023

Sátira y Musa y el Rock


 
Nicolás García Sáez

¿Qué son los silogismos, las sinergias, las sincronías? Básicamente, podemos decir que son potenciadores, multiplicadores.

Dice Brian Wilson, el otrora atormentado vocalista, líder y compositor de los Beach Boys, que se inspiró en el ¨Rubber Soul¨ de los Beatles para componer ¨Pet Sounds¨, su Obra Maestra, encomiada por absolutamente todo el mundillo especializado del Rock de todos los tiempos. Dicen los Beatles que se inspiraron en ¨Pet Sounds¨ para componer su legendario y archi escuchado ¨Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band¨. Y si bien esto sería algo así como un eco del eco de un silogismo, la metáfora de la sinergia, o algo así, un momento único, mejor dicho, sincronicidad teñida con el irrepetible espíritu de camaradería y dulce y lisérgica competitividad que había entre toda aquella entrañable manga de hiper inspirados (hoy todos abuelitos octogenarios, los que han sobrevivido), no deja de ser llamativo como siempre, si así lo deseamos, estamos a dos palmos de la Felicidad. Escuchen los discos mencionados si no nos creen. Así las cosas, por un mero silogismo, o la mera sinergia, o la inesperada asociación o sincronías variopintas, Sátira y Musa tuvo su nacimiento, al menos el implicado con el universo visual, acompañando, de una manera u otra, a la primera línea del Rock Nacional. Rock de cabotaje, dirá aquel que tiende, desde esta patria sufrida y saqueada, a mirar siempre con mejores ojos a lo que pasa en Europa o Estados Unidos. Pues no, querido/a nuestro/a, allá también se cuecen habas y acá no dejamos (cada vez más, gracias a los ¨gobernantes¨) de exportar talento Premium, del mejor y del más solicitado.

Hablando de Roma, o de Londres, o de California, podremos, por fin, ir al grano: Carina Ponieman, gran amiga de uno de los autores del primer catálogo de Sátira y Musa, fue la encargada de diseñar magistralmente las tres primeras tapas de esta editorial: la de ¨Rossetti¨, la de ¨24 horas con mi Álter Ego y mi Súper Yo¨ y la de ¨Contra Goliats¨. Hubo diseñadores que, con el lento o raudo paso del tiempo, se fueron acercando a estas obras, a esta editorial independiente incluso de las ¨independientes¨, que se gestó en el medio de las sierras cordobesas, sin Internet, con presupuesto cero y miles de contratiempos, todo gracias a -además de Carina- una pujante cofradía de autores y autoras y prologuistas inmensamente reconocidos, un Dream Team que nunca dejó de creer en el proyecto, una suerte de Fitzcarraldo editorial. Esos diseñadores, decíamos, tuvieron (y deben seguir teniendo) en sus manos estos tres libros y todos y todas coincidieron, sin ruborizarse, en algo: el diseño de Ponieman era perfecto, armonía entre los tonos elegidos y los trazos que acompañaban a cada tapa, conjugando al unísono en algo que hacía cosquilleos de placer, el súmmum de un gran logro visual. 

Carina es una de esas damas alegres y encantadoras que te caen un día de visita a las sierras de Córdoba y, en el medio de una charla en el living de tu casa, al rato, te dice: ¨ de acá me voy mañana para Mendoza, a lo de Gustavo, a escuchar su nuevo disco¨. Gustavo es Santaolalla, el músico Multioscar Multipremiado de mega fama mundial, que también vive en Los Ángeles, en donde también vive Brian Wilson y en donde también…ah, las sinergias, los silogismos, las asociaciones, las sincronías, la inspiración... Ponieman la tuvo en dosis exactas, perfectas.

Carina Ponieman fue la autora de las mejores tapas de nuestro Rock Nacional, recordamos aquí algunas de Charly García, de Nito Mestre, de Moris, de León Gieco, de Edelmiro Molinari, de Mercedes Sosa, de Divididos, de los Fabulosos Cadillacs…es, además, una de las integrantes de la foto más famosa de nuestro rock, aquella ochentosa en la que aparece junto a Spinetta, Charly, Santaolalla, Calamaro, Zabaleta, etcétera y fue también parte del primer semillero de la mítica revista ¨Cerdos y Peces¨ (googleadla, si no la conocéis). Dicho todo esto, y todo lo bueno que aún queda por decir, fue y sigue siendo un Gran Honor contar con su presencia en nuestro pequeño, primer, gran catálogo.

 

Sátira y Musa / Primer Catálogo

Rossetti, de Isabel Steinberg, prólogos de Amalia Sato y Walter Romero

24 horas con mi Álter Ego y mi Súper Yo, de Nicolás García Sáez, prólogos de Sandra Commisso e Isabel Steinberg

Contra Goliats, de Guillermo Soppe y Cecilia Galeano, prólogos de Jorge Palant y Maristella Svampa

Diseño de tapas: Carina Ponieman

Algunos trabajos de CP se pueden ver en:

algunastapas.blogspot.com

En la página de Facebook ¨Spinetta es inmortal¨ (30 de marzo de 2018), Hilda Lizarazu te cuenta la historia de la foto aquí mencionada


lunes, 30 de enero de 2023

Como Lázaro

Nicolás García Sáez

Y aún estás ahí, baladí, / buceando / en lo nauseabundo / del mudo vocablo. / Vanidoso valor.

Te hablan / del acto feroz  / de la piedra del hambre / lanzada a un niño y su abdomen, por ejemplo.  / La sólida acción petrificada. / El mundo te habla. / Nadie espera tu registro. 

Levántate y anda. / No te quedes pescando / algunas palabras. / A veces son peces muertos, / prematuros en su morir.

Calza tus ideas. / Deja que los peces respiren. / Levántate y anda.


 

Desde Uruguay, poema (inédito): Sandra Escames

Pintura (colección privada): Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos


 


domingo, 29 de enero de 2023

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (cuadragésima octava entrega)

Nicolás García Sáez

Sean, de Alberto Carlos Bustos. Julio de ¿19...?

No vuelvas al pasado. Dejá entre desperdicios y tesoros lo vivido -cenizas informes del diario acontecer ya acontecido-; olvidá fechas de festejos, teléfonos y nombres y apellidos y todas las demás anotaciones. Son despojos. Borrá las huellas de los tiempos idos. Y los soles y las lunas que ya fueron. Y si son papel: quemálas. No sirven para nada. Nada las puede recordar tal cual han sido. Y si fueron ya, ¿no indica el tiempo de los verbos su derrota? Así como el espejo no retiene la implorante niñez, la salvaje juventud, la incertidumbre llena de embarazo, ni el aborto que vacía de ilusión hasta el desgarro el alma -si la hubiera, digo-; así, entre claroscuros, vamos. Y si el pasado -ese incierto espacio de lo que fue futuro entre presentes-, se obstina en querer resentir lo muy sentido por más que casi no se sienta -aun presintiendo posible lo imposible-, y tironeando como si existiera… no hagas caso. Resucitar del sueño eterno lo dormido y pretender beber del mismo una y otra vez: abisma y no da tregua a la esperanza. Te repito: no vuelvas, no te escudes en nostalgias por más deseadas y verdades que hayan sido -¡y cuánto y cómo y tanto!-, porque en cualquier hoy serían "nunca". Darán señales fantasmales de estar vivas. Ilusionan, como estrellas muertas que por años luz continúan parpadeando. No te engañes. No las llames. No las quieras reinventar. Ya tuvieron su verdad en el espacio sideral de entre tus brazos y tus piernas (quise decir "regazo", pero a mí me sale lo que a mí me entra). No te conozco. No sé si tenés piernas. Ni si tus brazos, doloridos, como el resto de tus ganas, sabrían abrazar, recordarían... Claro y conciso: no aceptes nada de eso, te decía, y sigo... Este escrito es largo y puede no gustarte, aunque sea una caricia de mis manos, escrita con tres dedos: los de pulsar todas estas teclas que me piden que te advierta -no siendo yo poeta, aunque sosteniendo el ritmo-: ¿dolor…? el justo, el admisible, y ¡adelante!... Respirá libre. Y no te duermas. Te toca la cornisa, como a todos. Y, luego: a dar el salto. Y a volar. Y a no estrellarte. Y a ser amor por el instante que te dure. Es lo que necesita y le venís debiendo a tu cerebro que no encuentra la paz. Y escribo más: “La araña que por fuera te envuelve con su seda de babear, de tus entrañas se alimenta”. Y así ha de ser hasta que despiertes y te quieras, niña. Regresá del mal sueño repetido a pulso. Leé: ya se ha vencido y su caducidad lo hace veneno. Y el veneno: envenemata, mi querida. No son Kerouac, Bukowski, tampoco el “Tempranillo”, lo que te desespera. Te falta lo sencillo, eso que siempre es,  eso que nace y muere en los sentidos siendo hoy. No eso que “ha sido -que ya fue-, y que -por quererse ir-, se ha ido. Lo que te anda faltando es quererte y ser querida. No se trata de memoria alguna. Si existiera, ya sabrías de qué daños y ladrillos estás hecha. Y qué de esa mala mezcla te deshizo. No preguntarías, ¿por qué me duele tanto...? Y el dolor -triste, indeseable-, se hallaría vaya a saber dónde… desaparecido. ¿O llegaste a creer que la muerte es para siempre? No, mi amiga... Menudo paliativo es ese para el que no se atreve a renacer todos los días. Jamás la poesía, amiga mía. Te falta retornar hoy mismo al hoy que es hoy. Es sólo eso. Y no mires atrás. No te merece. Hoy es: ¡adelante! y significa: poder tenerte siempre. Ser vos misma y a tu humano arbitrio; no al de otros y otras. Sólo al tuyo. Tenerte a vos con vos. Vos a vos misma. En tu arriba y en tu abajo, a tus costados, y en tu afuera, y en tus luces y en tus sombras. Y en tu adentro. En tu cada noche y cada día. Y estar, sentir, pensar, hacer en vos, con vos, lo que te de más ganas. ¿Sí que sí, entonces?... ¿Lo doy por entendido...? Porque, “honrarte” es eso: querer aún mucho más y más al tesoro inmenso que sos vos, para poder vivirlo como quieras. Tu tesoro viviente. Y bien vivido. Lo demás es “añadir” consonantes y vocales, que serán tu insignia, valga lo que valga tu poesía -la por vos creada, ¡jamás un paliativo!-, si lográs salir de la prisión y los castigos que te propinaste como premios: la ausencia de vos misma y el dolor, de los que mucho duelen, y que te dobla en dos. Vos o tu doble: la cuestión es esa. O quizás tu doble cara. Como las de los vinilos de mi tiempo, digo. Eso, tendrás que averiguarlo por las tuyas porque, hasta ahí, por más que quiera ahorrártelo, no llego. No sé quién pudo hundirte en un letargo semejante. Ni cómo aceptás ser ese dolor con veintitreinta casi. Creo, sí, que tu yo más mujer puede salvarte. Miráte -a la que sos ahora-, profunda, detenidamente, tal como hace con frecuencia Dios, que se observa en sus ojos chocolate amargo y dice, como yo en este momento, poeta dolorida, herida por el desamor, al que “amor” llama equivocadamente: ¡Vamos! ¡No te duelas! ¡Si estás llena de todo! ¡Si tu totalidad existe y está más que completa! ¡Lo que haya para vos, está a tu lado o va muy por delante! ¿Qué hacés ahí clavada como un poste, detenida, quieta? ¡Mové el culo! ¡No le des más peso a lo que nada pesa! “Hoy”. “Ahora”. “Quiero”. Repetílo. “Más”. “Más y abundante”. “Necesito”. “Quiero”. “El mundo es también mío”. Repetílo. “Quiero”. “Más”. Y lo que quieras, siempre, “en este mismo instante”. “El mundo fue hecho para mí”. “Nació de un pensamiento”. “Y yo también nací”. “Yo, para el mundo”. Convencida. Repetílo. No te canses. No te duelas. Repetílo. Y repetílo. Y repetílo. “Mundo”. “Mío”. “Para mí”. “Quiero”. Y, luego, lo que sientas. Respirá. Abrí el pecho y respirá feliz, profundo y convencida. Y caminá. Sola o con quien quieras. Repetí: “Mío”. “Más”. “Mío”. “Y ahora mismo”. “Mío”. Va a dejar de doler. Como en los libros. Como en los buenos cuentos con los que se llora por amor al arte o a la vida. O por ser niña o niño. Salió así, de un tirón, sin corregir. Para vos. Para que no te duela en Julio. Mil palabras justas. O mil ochenta. Da lo mismo. Sean.

 


Desde Madrid, cuadragésima octava entrega. Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Imagen (inédita) a sus 8 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

viernes, 20 de enero de 2023

Entre el verde y la sequía

Este verano estuve unos días en el Valle de Punilla, los suficientes para percibir el clima de entusiasmo de algunos pequeños emprendedores al ofrecer alimentos agroecológicos y orgánicos de la zona, que caracterizan a la región y también a sus habitantes. En sólo tres esquinas de San Marcos Sierras, estaba concentrada una parte generosa de la producción del lugar: miel y sus derivados, olivas, queso de cabra, verduras, legumbres, alguna que otra aromática…

De pronto me encontré pensando en la necesidad de retornar a las raíces, al contacto con la tierra, a observar cómo se desarrollan las plantas, cómo nacen sus flores, sus frutos, de respirar profundo e intentar saber a qué saben o a qué lugar y momento nos remiten. Yo misma tengo un rincón de aromáticas y el ritual de levantarme a contemplarlas, regarlas y, cuando aparece un brote nuevo, reproducirlas, son de las cosas sencillas que generan un gran bien-estar, aquí y ahora. No me quiero olvidar de mis cuatro plantas de tomate cherry que fueron invadidas y usurpadas por arañas rojas, ni de las albahacas que las custodian, con mucha presencia, pero con poco éxito.

Siempre tuvimos quinta en casa, ahora le llamamos “huerta”, aunque vivíamos a cuatro cuadras de la plaza, lejos del campo, claro, y recuerdo muy bien al tío Tomás, un tío de mi padre. Mi progenitor fue un carpintero dedicado, un orfebre de la madera y era un placer verlo conversar con Tomás, que de oficio era quintero. También recuerdo a un señor que llevaba todas las semanas berro, recogido de las orillas de algún río o arroyo cercano, totalmente despreocupado de los agroquímicos.

De vez en cuando, al mediodía, acostumbro ver un programa de televisión rural. Suelen pasar programas sobre emprendedores y emprendimientos (una manera muy noble y sincera de empoderarse) , historias de lugares, de hombres y mujeres que hicieron la diferencia apostando a algún cultivo, a la investigación, a la producción, no sin voluntad, persistencia y mucho trabajo. En estos días abruman las malas noticias del campo, sin embargo, he escuchado y visto más publicaciones sobre Shakira, que sobre la sequía. Las cifras de las pérdidas son millonarias y no sólo van a repercutir en los productores, sino en la economía del país entero y en la economía global. Ya nos estaba costando bastante mantener el prestigio en el mercado internacional, cada vez más competitivo, por medidas desafortunadas, que nuestros vecinos y hermanos supieron aprovechar: menor ingreso de divisa por la disminución de las exportaciones por la pérdida de los cultivos y toda la actividad económica relacionada con la actividad agropecuaria afectada, disminuida, achicada.

La condición climática está haciendo estragos en la economía nacional y regional. El interior y las economías regionales están siendo brutalmente afectados, pérdidas en las cosechas de soja y maíz y en las producciones de arroz, cítricos, yerba y mandioca. Ya a mediados del 2022, había escasez de mandioca y no se conseguían las bolsas de 25 kg, que se redujeron a paquetes de un kilogramo y a un precio muy elevado. Es una materia prima que usamos mucho en la elaboración de alimentos sin gluten. También afecta a la ganadería. Si no hay pasto, no hay vaca, si no hay vaca, no hay leche, si no hay leche… Dónde termina todo es predecible. Esto no sucedió de un día para otro, entiendo que van tres años consecutivos de adversidad climática y el gobierno, según una publicación del 15 de enero, está evaluando medidas. Me quedé sin palabras.

 En estos últimos años, el campo ha venido soportando la presión y la carga del desborde de la economía argentina y la actividad agropecuaria ha sido rodeada de un halo de resentimiento muy grande por parte de ciertos sectores que, de paso, lo han querido instalar en una porción del inconsciente colectivo. No soy economista, ni estadista, soy una simple observadora que admiro el trabajo del campo argentino y lo respeto. Por supuesto se pueden hacer análisis más técnicos y profesionales, no es la intención de este artículo. Si googlean “sequía en Argentina”, van a encontrar información con estadísticas, declaraciones y lamentaciones.

Mientras escribo, llueve, pienso tristemente que unas pocas gotas no alcanzan, es como una lavada de cara con agua fresca en un día caluroso de verano, una bocanada de aire fresco. Después de ver imágenes devastadoras de vacas muertas, peces sin río, campos secos y amarillos, vuelvo a la imagen que ilustra este texto, hoy más un deseo que una realidad. Brindis y plegarias por nuestro campo argentino.

 

Texto (inédito): Gloria Bono

Imagen (inédita): Denise Venier*

*Ingeniera agrónoma

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos