No sos vos, soy yo. El reflejo de tu vos, de tu yo. Yo mismo del otro lado. Como en un interminable juego de espejos, de cajas chinas, de personalidades encastradas unas con otras hasta formar solo una, así se lee este texto. Prosa teatral? teatro prosaico? Es posible que uno sea imagen y semejanza del otro, dispuestos así por un dios en minúscula, un demiurgo que aguijonea y disfruta, sobre todo, del sentido del humor.
Sandra Commisso
