martes, 4 de junio de 2024

Antes de mí

Antes de mí…

Perseguir, una persecuta, hoy lo llamamos random…creyendo tener una claridad propia o la mirada sesgada que se apropia de nosotros,los virtuales.

Antes de mí…

¿Está basada nuestra historia en hechos reales?

Yo, antes de mí, le tocaba el timbre a mis vecinos para salir a jugar.

Ahora como caras de ortis porque no se qué miércoles digital se comió.

Antes de mí…

Mañana me voy a sacar la reposera con un pintxo de tortilla.

Antes de mí…

 Y un vinito, a ver…a ver…

 

 

#Mapeocerebral (inédito): Ruth Moratilla Sanz

Imagen (inédita): RMS

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

Omnipresente


Perderse por callecitas en las que una nunca anduvo tiene un encanto especial. No imaginé que un bar de tapas -en el barrio gótico de Barcelona- iba a ser la antesala de una pasión. Faltaban días y kilómetros para vivirlo.

De mi acento chileno, aquí, aparentemente, no queda nada y en cuanto hablo me dicen argentina. Para acortar explicaciones digo que sí. El caballero que me atiende, no duda en levantarse la camisa y deja a la vista un enorme tatuaje de Diego, o Dios, como lo llama. “Soy napolitano”, explica, “lo tengo tatuado en el alma y el corazón”, sonríe como si hubiera algo que nos uniera. No lo sé.

Ya en Nápoles, sé que en el barrio latino está el altar del cebollita. Al caminar por las callejuelas del centro, ya se puede palpitar el cariño, la admiración, en todos lados hay grafitis, banderas, negocios con su nombre, es Dios, repiten siempre. No creo que sea para tanto, pero es entendible al pensar en los dos scudettos, la Copa de Italia, la Supercopa, la Copa de la UEFA que les hizo ganar y los 115 goles que anotó, oficialmente, mientras jugó en estas tierras.

Buscando una pizzería que me habían recomendado, llego justo al otro lado, el GPS a veces se pone caprichoso. Ésta es antigua, data de 1923 y solo hace pizza. El barrio, dicen que antiguamente no era muy seguro, también dicen que Maradona iba con su Ferrari roja, la estacionaba por ahí. con las llaves puestas y nadie la tocaba.

Anécdotas por todos lados. Un señor de unos 35 años cuenta que él no se duerme sin antes ver alguna jugada del diez. Deambulo entre cientos de personas que caminan por las calles del centro antiguo, me detengo en el Bar de Nilo, un verdadero santuario: fotos, objetos, hasta un cubo de acrílico que da vueltas con un mechón de pelo de Maradona. Monotema. Se nota que el lugar es famoso, los transeúntes entran sin parar mientras se piden un expreso en la barra, hablan con el dueño y sacan fotos. Para terminar la extensa caminata parada obligatoria en, claro, la pizzería Santa Maradona. No sé si Nápoles tiene la mejor pizza , pero apasionados son, eso seguro.

 

Desde Nápoles, texto y fotos (inéditas): María Paz German

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

sábado, 25 de mayo de 2024

Utopias

El clima me envuelve con una tibieza dulce. En mayo, los días son largos y el sol acompaña hasta tarde .Caminar por París es como un cuento de reyes y princesas, toda la arquitectura es majestuosa y grandilocuente, podemos imaginar mil historias, de batallas, muertes y amores .Así la llaman , la ciudad de la luz y el amor. Tan así que en el puente del amor, un día de esos, la tragedia se apiada con el universo y la reja abarrotada de candados y promesas cae al Sena por el peso, a minutos de que un barco de turistas embelesados pasara por allí debajo.

Así, sacaron las rejas y pusieron vidrios para que los enamorados no pongan candados; no obstante, en ese deseo utópico de que el amor dure para siempre, lo siguen haciendo, desafiando multas y poniéndose en riesgo ya que los candados son colocados en los faroles altos. ¿Será que cuánto más arriba y hacia el cielo los pongan, más durará el amor?

La magnificencia de los edificios, monumentos, avenidas y parques me sigue acompañando. Ya de regreso, me pierdo en el Barrio Latino, un laberinto de calles pequeñas llenas de bares con mesitas que obligan a ubicarse para no perderse, en ese caminar me detengo ante una fachada, pequeña y simple:  Librairie Utopia y ahí, en ese instante, siento y pienso que a veces o casi siempre lo más sencillo hace a lo utópico mucho más grande.


Desde París, texto e imagen (inéditos): María Paz German

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

sábado, 11 de mayo de 2024

La infancia del procedimiento


La infancia del procedimiento es el nombre de un blog creado en 2006 por Selva Dipasquale y sostenido a lo largo del tiempo por ella y por Rita Kratsman. La convocatoria consistió en que poetas de todo el país respondieran algunas preguntas acerca de sus procedimientos de escritura, acercaran fotos de su infancia y textos poéticos. La propuesta fue exitosa y derivó también en presentaciones, encuentros y nuevas redes de afinidades. El libro que presentamos aquí, reúne fragmentos de esas respuestas, fotografías y poemas de ciento cincuenta poetas. (A Capela Ediciones) 

Perlas de la madrugada y esos hallazgos que son ecos, retribuyendo fragmentos que participaron de un conglomerado poético de altísimo vuelo. Junto a firmas de la talla de Javier Galarza, Jorge Fondebrider, María Negroni y María Teresa Andruetto, nuestro Verdeplatónico, Nicolás García Sáez, deja plasmados algunos trazos para sugerir, entre tantos otros, a una luciérnaga en medio de un campo argentino (LVP)


En Colombia:

https://www.libreriadelau.com/bw-la-infancia-del-procedimiento-a-capela-linguistica-y-lenguas/p

En España:

https://www.casadellibro.com/ebook-la-infancia-del-procedimiento-ebook/9789878907116/13618875

En Alemania:

https://www.buechergalerie-lohne.de/shop/item/9789878907116/la-infancia-del-procedimiento-von-selva-kratsman-dipasquale-e-book-epub

En Irlanda (castellano)

https://es.bookmate.com/books/rNgFTbK3?af_ad=es&af_channel=email&c=mail241022&pid=al_margen&utm_campaign=mail241022&utm_content=es&utm_medium=email&utm_source=al_margen


viernes, 3 de mayo de 2024

El viaje a la Luna de los hermanos Meliés

Nicolás García Sáez

 Viaje a la Luna se filmó en 1902, incubando allí mismo y en aquel entonces casi todo lo que nos rodea ahora. La película de los hermanos Méliés, revolucionaria y calificada como una de las más importantes en la historia del celuloide, es el primer éxito, inaugura el verbo “filmar” dentro de la ficción, abre las puertas del futuro del cine; hay una vasta bibliografía al respecto. Hoy la miro por segunda vez y en ese devenir hago algunos comentarios espontáneos sobre ella.

Hay 13.375 cuadros que se estrenan en blanco y negro y pintados a mano. La música del dúo francés Air, pareciera, ya de entrada, ser insuperable para la ocasión. Que bien que acompaña en esa suerte de concilio, clave mágica de coro griego con jinetes del hechizo lunar. ¿Se pondrán a cantar? Una pena que sea una peli muda, pero, resilientes al fin y al cabo, las imágenes vibran en potencia y atraviesan la pantalla. El sortilegio es inmediato.

Entre ofrendas de telescopios y el paso delicado de las damas, un coro movedizo murmura inquieto el ingreso de algo así como un prelado, luciendo vestimentas que más tarde imitará el mago de Oz. A la eminencia se le cae el gran bonete y puede verse, detrás, en el pizarrón, un boceto del mundo que, bien visto, puede ser el nacimiento de los logos del marketing.

No se sabe si la eminencia de barba larga y blanca intenta agitar o calmar a su tropa. Dibuja con tiza un telescopio sobre el primer logo del mundo. Hace una línea de puntos en dirección hacia la Luna. ¡Qué maravilla! La tropa se agita entre meresundas y zarandeos, vuelan los papeles, ¿están contentos o enojados?

Hay una sensación muy grande de universo visionario, dentro de una máquina que nos lleva al principio de los tiempos. No dejo de imaginar los recursos disponibles y el impedimento o la oportunidad de no contar con un referente. Asombroso. El vestuario, la picardía de los gestos, la osadía de un montón de seres que parecen haber entendido todo sin contar, siquiera, con un abecedario.

Y estamos hablando de la primera película “oficial” de la Historia del Cine, el núcleo, el punto de partida. Se ha dicho que después del Quijote de Cervantes, pues eso, la nada misma. Algo parecido se dijo del Ulises de Joyce. Tirar las primeras piedras en la fuente de la creación… ¿provoca tal impacto en la superficie y en sus profundidades, tanto, que luego no quedan más piedras hacia el horizonte y lo único que se observa, al costado del camino son, ponele, los mancos de Lepanto?

Sigamos. Segunda escena: martillazos para construir la nave espacial, ritmo sostenido y febril, mucho movimiento, caídas, humor. Ya sabemos exactamente de donde vienen Armstrong, Keaton y Chaplin. Luego un guiño al exceso de la revolución industrial, en la lejanía y el primer efecto especial y grandilocuente que provoca una cortina de humo, antesala del ingreso a la nave. Rollo marcial, militar, damas de rosa pálido ejerciendo como granaderas. La eminencia de barba blanca, caballeros elegantes con máscaras tenebrosas, cuadritos pintarrajeados con las únicas herramientas del momento, ingresan a la nave, como una bala en un cañón mientras varias damas de celeste apagado saludan con sombreros de unos amarillos que recuerdan al sol más triste de Van Gogh

Por medio de un fósforo largo, un hombre se sube a una escalerita y le pone play al cohete espacial. Se supone que allí dentro están la eminencia, los hombres elegantes sin trajes de astronauta. La luna icónica se queda tuerta con el aterrizaje de los tripulantes.

Los seis caballeros saltan con júbilo, con algarabía, mientras observan hacia aquí, nuestro planeta terrestre. Luego, ya decúbito dorsal, observan estrellitas con unos rostros movedizos, musas y un anciano que brota desde el centro de Saturno. ¿Qué significa todo aquello? Un sueño dentro de un sueño dentro del sueño que estoy viendo y viviendo. Waw. Cae la nieve y los caballeros coloreados agitan el frío bailando.

A continuación, los visitantes ingresan a un mundo subterráneo de cucumelos entrelazados. Un hongo crece y aparece el malvado primordial, gran gimnasta, habilidoso, vestido de esqueleto brinda ingreso a un grupo nativo, que decide combatir al invasor. Cualquier alusión a la conquista y la colonia, no es mera coincidencia. Pero los nativos no son tontos, están muy bien organizados. Tienen rey, desfile, orden, plebeyos, amenazas y lanzas. La eminencia no soporta semejante agravio, se libera de las cuerdas, toma al rey y lo hace explotar contra el suelo lunar. Humo verde y rosa. Los caballeros huyen, el ejército los persigue.

Paisajes pre-dalinianos, paraguazos, tironeos, explosiones. En la punta del abismo, la nave se bambolea con el salto de un tripulante y cae raudamente hacia el vacío. Los nativos, enojados, enuncian vituperios con el movimiento de sus cuerpos.

Los tripulantes, cinco adentro y uno afuera, caen en picado hacia el fondo del mar. ¿Guiño duplicado para Verne? Un bote ahogado entre medusas fosforescentes, predominan los turquesas. Una embarcación los rescata. Vuelta a casa. Allí son recibidos como héroes, los anuncian, los enuncian, los pronuncian, son coronados mientras aparece el enemigo extraterrestre que, en el lapso de un parpadeo, ya es amigo del lugar. Todos bailan al son y alrededor de la estatua de… ¿un druida, un emblema, una deidad?


Texto y foto lunar (inéditos): Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

sábado, 27 de abril de 2024

Momentitos


 En el Delta, el agua manda, baja y sube, a veces ambas, como capricho de adolescente. Si está muy baja, los chicos no van a la escuela, si está muy alta (sudestada) tampoco. Aunque parezca raro, estos vaivenes de incertidumbre le ponen una cuota de adrenalina densa a este gran humedal y a su diario vivir: ir o no al continente o que pase o no la almacenera, dejando atrás cualquier necesidad citadina.

A esto se le suman las lluvias constantes y copiosas, ansiadas en épocas no tan lejanas y las constantes sudestadas, compitiendo por ver quien alborota más. La tierra se afloja y los árboles se caen, hoy fue el turno de nuestro manzano, ojalá prenda nuevamente y nos regale esas manzanas verdes, especiales para el postre que, amablemente y en total convivencia, comparto con los pájaros, sobre todo con las pavas de monte, me gusta su canto, su andar en familia.

Hoy la luna llena se siente alta, luminosa y magnífica. No se ve porque llueve copiosamente, se cortó la luz , la única vela que tengo me ilumina y parpadea al son de la radio a pila y de voces lejanas, Blues, mi perrita, come. Seguro mañana vuelve la luz y sale el sol.

 

Video y relato (inéditos): María Paz German

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

lunes, 22 de abril de 2024

Cielo roto

Camina hasta la mitad del túnel, cierra los ojos y siente el olor a sangre.

Lo sabían, esa calle los conducía al final. Hay dos murallas, la primera está gastada, la segunda la protege, son diferentes y se pueden cruzar. En el medio, los ladrillos se lavan, los murales interpelan, los rituales se hacen danza. Cierra los ojos.

Hay una tercera, la muralla invisible, tallada en la memoria de los que quedaron en las plazas con sus nombres cambiados, en los campanarios sin campanas. Las veredas son las calles, las banderas, la señal. Cierra los ojos. Las fotos que brillan son del monumento.

En la otra esquina están veladas. Se juntaban a hurtadillas, nadie los miraba. Allí, el pozo de flores, donde cayeron todos los besos.

 


Desde Cartagena de Indias, Colombia, texto e imagen (inéditos): Silvia Chaher

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

martes, 16 de abril de 2024

El primer fragmento del poemario "Como la lava leve" traducido superlativamente a la lengua de Tolkien y Keats

Nicolás García Sáez

 

1) Amanece / mientras llueven / los fragmentos / de un cielo azul / con el velo tenue y lento / fresco, inquieto / de un año que se va / tal vez para siempre / como un recuerdo helado / añil, turquesa / como un presagio / vacío y blanco / detenido / como un grillo / que enmudece / como un sol / un poco agotado / como el fuego / que hace / y se deshace / explosivo / tenso y raudo / por los siglos / de los siglos / y amén / pero aquí / hoy, ahora / enero uno / hay sonidos /(dibujados) / en la bruma

 1) It dawns / as the fragments rain down /of a blue sky / with the faint, slow veil / fresh, restless / of a year that is going away/ maybe forever / like an icy memory /indigo, turquoise / like an empty and white omen / stopped / like a cricket / that mutes / like a sun / a little exhausted / like the fire /that makes / and melts itself / explosive / tense and quick/ forever / and ever /and amen / but here/ today, now / January one / there are sounds / (drawn) / in the haze

 2) De esa imagen / cálida, detenida / de tonos índigos / y turquesas / de sonidos dispersos / de horizontes idílicos / todos / al alcance de la mano / de los pies / de los pasos / de la vista / de un suspiro y / entre los párpados / el recuerdo de un / temblor / la semilla / de un terremoto / ahora quieto / entre el presente / de las sierras / alfombradas, con espinas / ínfima / con piedras / cansadas de ser piedras / enormes, pequeñas / medianas / y /  los brotes infinitos / crecidos / entre un bosque salvaje / irregular / caprichoso y ascendente

 2) From that image / warm, still / of indigo / and turquoise tones / of scattered sounds  / of idyllic horizons / all / within reach of the hand / of the feet / of the steps / of the sight /of a sigh and / between the eyelids / the memory of a / tremor /  the seed  / of an earthquake / now quiet / among the present / of the sierras / carpeted, with thorns / infima / with stones / tired of being stones / huge, small / median / and / the infinit sprouts / overgrown / in a wild / irregular /capricious and ascending forest

 3) Dibujando /  otro bosque que jadea / que atraviesa el verano / como un cuchillo ardiente / clavado entre las rocas / estatuas / como tótems deformes / que fueron cincelados / por el viento / azotando, en aquella altura / tremenda, turbulenta / a los fantasmas / que sobrevuelan / con sus sombras suaves / níveas entre estíos / y acarician / la fronda sagrada / y besan / con su aliento de aerolito / y saborean / la presencia del indio / su espíritu / que juega (a esconderse) / tras los espinillos / sacudiendo la malva / el poleo, el cosmos / la campanilla y / la peperina que / con los céfiros / se mueven / se plantan en el hocico de / un puma, o un zorro

3) Drawing /another forest that gasps / that pierces the summer / like a burning knife / stuck between rocks / statues / like deformed totems / that were chiselled / by the wind / whipping, in that height / tremendous, turbulent / to the ghosts  / that fly / with their soft / snowy shadows between summers / and caress / the sacred foliage / and kiss / with their aerolite breath / and savour  / the presence of the Indian / his spirit / that plays (to hide) / behind the espinillo / shaking the mallow / the pennyroyal, the cosmos / the morning glory and / the peperina that /with the zephyrs / move / plant themselves  in the muzzle of / a puma, or a fox

 4) Un burro / la cara del sapo buey / que asoma / su cuerpo inflado / a los espejos de un río /  que se mueven / entre el agua de vertiente / o que bajan / con las lluvias / con el deshielo del fuego / entre las sierras / a la orilla / de un sol (color arena) / y el silencio / del agua mansa buena / dulce /  que va / atravesando un sauce que llora/sus gotas / sobre su barba verde / y recuerda / la altura / de un comechingón / sus ojos claros tristes / que saben / y acaban / como el pestañeo / de un pájaro zorzal / negro como un cuervo / de pico amarillo / el rey de sus migajas / banquete espartano

 4) A donkey / the face of the ox toad / that looks out / its body inflated to the mirrors of a river / that move / between the water of the slope / or that comes down / with the rains / with the thawing of the fire / between the sierras / on the edge / of a sun (sand-coloured) / and the silence / of the gentle good water / sweet / that goes / through a willow that cries / its drops / on his green beard / and remembers / the height / of a Comechingon / his sad clear eyes / that know / and end / like the blinking / of a thrush bird / black as a crow / with a yellow beak / the king of his crumbs / a Spartan banquet

 5) Minúsculo, acentuado / con la aurora / de toda su estatura / y... ¿ya se ha dicho? / que el pájaro es el indio / tan sobrio, tan magnífico / tan sobrios y magníficos / sus cantos /  rareza entre la niebla / posadas sus dos patas / o piernas /  sus músculos enérgicos / (por pescar, por cazar / por correr, por volar) /  / sus saltos sobre charcos /  son chispas /que pinchan / como alambres de púa / chasquidos de una estrella / destello entre la seda / y el espejo / de la noche, en el agua / se enciende la luciérnaga / de carne ínfima infinita / un suspiro / que se apaga / y se enciende / cuando las horas avanzan / que despunta / (entre otra bruma) / sobre su lomo / / intermitente / de animal que descansa

5) Minuscule, accentuated / with the aurora / of all its stature / and … has it already been said? / that the bird is the Indian / so sober, so magnificent / so sober and magnificent/ his songs / a rarity in the mist / perched on his two legs  / or legs / his energetic muscles / (for fishing, for hunting / for running, for flying) / / his leaps over puddles / are sparks / that prick /  like barbed wire / clicks of a star / sparkle between the silk / and the mirror / of the night, in the water / the firefly lights up / of infinite tiny flesh / a sigh / that goes out / and lights up / as the hours go by / that wakes up / (among another mist) / on its back / / intermittent / of an animal that rests

6) Fatuo fabuloso / quimérico / con todo ese gran fuego / (eterno) / que brotó / de las entrañas de La Tierra / hace millones/y millones / de años / estas musas perpetuas / estatuas vivas / de marco extenso / y generoso / omnipresente / compañero que acaricia / las nubes, los paisajes / le otorga fundamento / a la delicia, al terciopelo / de la contemplación / o un pellizco / hacia la eternidad / Big Bang del tiempo / (todo o nada / agujero negro / azul o infinito) / ok / así dispuesto / de este modo / habría que pensar / en El Respeto / a la hora de trazar / un paralelo / con los milagros

 6) Fatuous, fabulous / chimeric / with all that great fire / (eternal) / that sprang / from the bowels of The Earth / millions / and millions / of years ago / these perpetual muses / living statues / with an extensive / and generous frame / omnipresent / a companion that caresses / the clouds, the landscapes / gives foundation / to the delight, to the velvet / of contemplation / or a pinch / towards eternity / Big Bang of time / (all or nothing / black hole / blue or infinite) / Ok / so arranged / in this way / one should think / of Respect / when drawing / a parallel / with miracles

 

Traducción inédita al inglés: Florencia Suárez Guerrini

Poema (fragmento): Nicolás García Sáez

Editorial Oliverio

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

www.nicolasgarciasaez.com     // traducciones / novedades

viernes, 22 de marzo de 2024

Cerebro a cerebro


Estar vulnerables no significa ser débiles y ,muchísimo menos, inestables. Estar vulnerables es gestar el potencial de membrana con las conexiones neuronales. ¿Cómo estoy aquí con esto, con tal o cual interacción, con el mundo, con los otros, conmigo mismo?

Y así, vamos pudiendo observar nuestras limitaciones y nuestros alcances, ver más cuadros. Cuando las inhibiciones son vistas con la naturalidad de una lógica-biológica, con sentido de preservación de especie, tomamos cuenta de nuestra propia vida y dejamos de poner el poder afuera, dejamos de estar controlados por la interferencia de señales externas foráneas y distorsivas, logramos administrar nuestro estatus gravitacional y la responsabilidad que todo esto conlleva.

En Buenos Aires, estaré con las entrevistas cerebro a cerebro.

21,22 y 23 de Marzo, en el camerino del Teatro Ñaca

 

Texto (inédito): Ruth Moratilla Sanz

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

lunes, 4 de marzo de 2024

"Un crespón y el viento", traducido al idioma de Vasco da Gama y María Quitéria de Jesús

Nicolás García Sáez

 

 *Tudo começou enquanto o submarino se afundava. Não, estou enganado, tudo começou com o vento.

*O “crespón” também é conhecido como a arvore de Jupiter.

*Canta com o sol, um pouco menos com a chuva. Seu tronco é suave, aveludado. Suas flores tem suas pétalas e as cores das suas copas costumam ser brancas, lilás, rosas, magentas ou malvas.

*No dia seguinte, depois de uma chuva intensa, andei na terra húmida. Me senti como um astronauta sem noção, enquanto os pássaros zumbiram ao redor.

*Uma manhã me dediquei, durante longos momentos, a contemplar a uma joaninha. Andava na minha pele. Me encontrei com suas cores (predominando o laranja), na sensação de que me provocavam as cocegas ínfimas das suas patinhas. Tivesse gostado de abraçá-la, mas ela me conformou procrastinando um futuro próximo e melhor.

*Juntei xicaras velhas de porcelana e me lembrei do coelho branco, o da Alicie. Pintei cachepôs húmidos e ocos.

*Empilhei lenha embaixo do louro. Ali mesmo, no jardim segredo, quis reviver uma nogueira. Não consegui., mas pintei um bonequinho azul pulando sobre um tijolo. Meu animo foi reconquistado. Deixei de ter essa sensação de astronauta afundando no fogo. Então recuperei minha velocidade.

*Fui meditar entre as pedras e o rio. Ali escutei o vento, lei, compus músicas com o ukelele que não sei tocar.

*Depois disso, estive imerso numa estranheza serena, diáfana.  O céu tingiu-se de lilás, o sabor do arroz se acentuou, os eucaliptos flotaram.

*O rio Quilpo tinha um caudal d’água magnifico. Um cefiro filho do vento, se deteve para continuar seu caminho. Um sol deslumbrante grifava o meio-dia. Era possível nadar. Me joguei na água, flutuei, expandi meus braços e pernas, sincronizei e voei pra outra margem do rio.

UM CRESPÓN E O VENTO / NICOLÁS GARCÍA SÁEZ / EA EDICIONES / COLECCIÓN PEQUEÑA OLA

 

*Todo comenzó mientras se hundía el submarino. No, me equivoco, todo comenzó con el viento.

*Al crespón también se lo conoce como árbol de Júpiter. Canta con el sol, un poco menos con la lluvia. Su tronco es suave, aterciopelado. Sus flores tienen seis pétalos y los colores de sus copas suelen ser blancos, lilas, rosas, magentas o malvas

*Al otro día, luego de una lluvia intensa, caminé sobre la tierra húmeda. Me sentí como un astronauta despistado mientras los pájaros zumbaban alrededor

*Una mañana me dediqué, durante largos momentos, a contemplar a una vaquita de San Antonio. Caminaba sobre mi piel. Me concentré en sus colores (con predomino del naranja), en la sensación que me provocaban las cosquillas ínfimas de sus patitas. Me hubiese gustado abrazarla, pero ella me conformó pronosticando un futuro cercano y mejor

*Junté tazas viejas de porcelana y me acordé del conejo blanco, el de Alicia. Pinté macetas húmedas y huecas. Apilé leña bajo el laurel. Allí mismo, en el jardín secreto, quise revivir un nogal. No lo logré, pero pinté un muñequito azul saltando sobre un ladrillo. Mi ánimo se reconquistó. Dejé de tener esa sensación de astronauta hundiéndose en el fango. Y entonces recuperé mi velocidad.

*Fui a meditar entre las rocas y el río. Allí escuché el viento, leí, compuse canciones con el ukelele que no sé tocar.

*Luego de eso estuve inmerso en una extrañeza serena, diáfana. El cielo se tiñó de lilas, el sabor del arroz se acentuó, los eucaliptos flotaron.

*El río Quilpo tenía un caudal de agua magnífico. Un céfiro, hijo del viento, se detuvo para seguir su camino. Un sol deslumbrante subrayaba el mediodía. Se podía nadar. Me arrojé al agua, floté, extendí mis brazos y piernas, los sincronicé y volé a la otra orilla

UN CRESPÓN Y EL VIENTO / NICOLÁS GARCÍA SÁEZ / EA EDICIONES / COLECCIÓN PEQUEÑA OLA / MENDOZA

 

Desde San Pablo, Brasil: Traducción al portugués (inédita): Taly Szwarcfiter

Texto (fragmento) : © Nicolás García Sáez

" Neptuno y las faunas" y "Los sueños ajenos / Volumen 1" en Italia y Brasil

Nicolás García Sáez

 

                                                

Nicolás García Sáez

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martes, 20 de febrero de 2024

El límite

Me pregunto, mientras camino bordeando el cráter del volcán Batea Mahuida, cómo se determinan los límites entre países en estos paisajes inabarcables, donde la cordillera de Los Andes se impone, inmensa, majestuosa y caprichosa. El camino de ascenso al mirador es duro, muy recto y empinado. En el medio, el hito que delimita Argentina de Chile.

Se llega sin aliento, por el esfuerzo y por la inmensidad que te abraza fuerte y te lo quita al llegar. Desde la cima, se ven los lagos Moquehue, el volcán Lanin y la pre cordillera neuquina del lado argentino, además de los lagos Icalma y Lonquimay, en Chile. El paisaje es sobrecogedor.

Chile está tan cerca y yo muero por un kuchen de frutos rojos. Son las tres de la tarde y el sol en estas latitudes te abraza hasta tarde, unas pocas curvas más y estamos.

Los recuerdos de otras épocas están en cada bocado. La tarde cae y el sol nos avisa que es hora de volver, poniendo un límite a esta hermosa aventura.

 

Texto e imagen (inéditos): María Paz German

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos


lunes, 19 de febrero de 2024

Integral

 

 ¿Estamos integrados? ¿O estamos solo disponibles a que se nos alcance?

Estaremos de acuerdo con que la singularidad es irreductible, aquí, en los espacios indiferentes y homogéneos del contexto. El contexto es un espacio indiferente, aunque no nos guste. ¿Cómo quieres que te quiera, si a ti te encontré en la calle? En mi mundo, yo igual a yo es igual a perfecto, llevamos nuestro propio ritmo y nos lo respetamos, nos autoafectamos, ay, cuando hablamos de los ritmos de los otros,  qué penuria la de los egos y los entes que no soportan los ritmos de otros, estridente el claxon. Ofrecer un amor feliz que balancee la penuria y el pánico de la falta.  

El contexto es un espacio indiferente donde preguntamos: ¿me aman? Y experimentamos la vanidad del entorno. Tanto si la respuesta es negativa, como si es positiva, vamos a salir afectados, es el estrato de la falta de apariencia, que incluye lo inconsciente, una dimensión distinta que todavía nos excede, por la ceguera, o por la cantidad de confianza que hayamos establecido en la especie.

 

Texto (inédito): Ruth Moratilla Sanz

Imagen (inédita): María Paz German

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

lunes, 5 de febrero de 2024

Neptune et les faunes / Tres prólogos

Nicolás García Sáez

 Neptune et ses faunes. Guide de poète pour un atlas océanique

Nicolás García Sáez orchestre la grande opération: son Grand Tour va directement à la mer mythologique où gouverne Neptune et où pullulent ses créatures. Et il peut l’illusionner depuis une sierra à Cordóba et le projeter, depuis une chambre d’adolescent avec untourne-disque à plein volume qui évoque Syd Barrett, ou l’amour pour un chien ou un chat qui acquièrent ainsi sa dimension épique. Ce sont les mots la faune de son benthos abyssal, à des milliers de kilomètres cachés, incandescents, reflétant, inespérés. On nomme et quelque chose arrive toujours. Lampedusa dit « sirène » dans un récit et son vieux professeur se jette à l’eau ; il suffit que les patrons d’un canot entrentdans la Grotte Bleue et chantent dans la langue ancienne pour que le temps provoque les pleurs des touristes, aujourd’hui encore deux îlots sont reconnus comme le territoire des voix qui ont ébloui Ulysse. García Sáez nomme les passagers de son Arche salvatrice et la Bolivie, Tirreno, Adriatique, Thermopyles, Venise, et beaucoup d’autres. Il faut oser continuer à invoquer la Beauté, et nommer Rouge, rouge velours dans le ciel, crépuscule que nous pouvons confondre dans l’ultime instant avec un premier splendide levé du jour.

Amalia Sato

 Neptuno y sus faunas. Guía de poeta para un atlas oceánico

Nicolás García Sáez orquesta la gran operación: su Grand Tour va directamente al mar mitológico donde gobierna Neptuno y pululan sus criaturas. Y lo puede ilusionar desde una sierra cordobesa y proyectarlo, desde una habitación de adolescente con el tocadiscos a todo volumen evocando a Syd Barrett, o en el amor a un perro o un gato que adquieren así su dimensión épica. Son las palabras la fauna de su bentos abisal, a miles de metros ocultas, incandescentes, reverberantes, inesperadas. Nombramos y siempre algo sucede. Lampedusa dice “sirena” en un relato y su viejo profesor se lanza a las aguas; basta que los boteros entren en la Gruta Azul y canten en su antigua lengua para que el tiempo provoque el llanto de los turistas, todavía dos islotes se reconocen como el territorio de las voces que encandilaron a Odiseo. García Sáez nombra a los pasajeros de su Arca salvadora y Bolivia, Tirreno, Adriático, Termópilas, Venecia y mucho más. Hay que atreverse a seguir invocando Belleza, y nombrar Rojo, rojo terciopelo en el cielo, crepúsculo que podemos confundir en el último momento con un espléndido amanecer inicial.

Amalia Sato


Neptune et les faunes ouvre l’univers comme il fut ouvert par les premiers dieux chaque aube, juste en se penchant ils étaient les premiers rayons d’un soleil, dans unegrotte au fond de la mer, dans un coin sombre d’une nuit interminable. Il ouvre l’univers avec un son, un craquement, un geste minuscule, presque imperceptible, de façon courtoise et arrogante. Page après page, il étend un horizon abyssal sur lequel son reflet/mer, son reflet/cordillère se voient danserles paires, toujours un et le même, toujours le nid et la graine, célébrant la naissance de chaque nouvelle petite bête. On est témoin, depuis les hauteurs, d’un petit hippocampe flottant dans le pré. Qui lit Neptune et les faunes fait partie de ce premier soupire, devient l’apprenti d’une cartographie encore fraîche, avec les doigts caressant chaque vers finalise son ouverture, conclue son expansion. C’est à chaque passage d’une page que le naissant prend forme, comme une poignée de cellules flottant dans l’obscurité se fait un espace dans le ventre maternel, comme deux plaques tectoniques qui s’entrechoquent pour faire pousser avec les milliers d’années une nouvelle colline. Ici, dans ce lieu et temps enclin au rythme, enclin à la rime, dans ce cosmos qui, entre autres choses, est un appel à la musique, il est possible au côté du moine d’expérimenter le son/d’une fleur/l’arôme/d’une couleur. Au commencement fut le son, au commencement fut le craquement, au commencement fut l’harmonie entre les parties, à ce commencement revient celui qui en lisant croit, qui en créant reformule. Ainsi, de la main du premier habitant entre dans le lac celui qui lit, en suivant la lumière intermittente et toujours miraculeuse d’une luciole, au courant de ce qui l’attend: une orgie d’arômes/qui nie l’existence/d’images et de boussoles/en pointant avec certitude/la surprise/d’une quelconque injustice

Keila Vall de la Ville

Neptuno y las faunas abre el universo tal como fue abierto por los primeros dioses cada madrugada, justo asomándose estaban los primeros rayos de algún sol, en alguna cueva del fondo del mar, en alguna esquina oscura de una noche interminable. Abre el universo con un sonido, con un chasquido, con un gesto mínimo, casi imperceptible, de manera gentil y arrogante. Página a página, expande un horizonte abisal sobre cuyo reflejo mar, sobre cuyo reflejo cordillera, se ven danzar los pares, siempre uno y el mismo, siempre nido y semilla, celebrando el nacimiento de cada nueva pequeña bestia. Se presencia, desde lo alto, un caballito de mar flotando en el prado. Quien lee Neptuno y las faunas es partícipe de ese primer suspiro, se vuelve aprendiz de una cartografía aún fresca, con los dedos acariciando cada verso finaliza su apertura, concluye su expansión. Es a cada paso de página que lo naciente se conforma, como un puñado de células flotando en la oscuridad se hace espacio en el vientre materno, como dos placas tectónicas chocan para hacer crecer con los miles de años una nueva colina. Acá, en este lugar y tiempo asido al ritmo, asido a la rima, en este cosmos que, entre otras cosas, es apelación a la música, es posible junto al monje experimentar el sonido/de una flor/el aroma/de un color. En el comienzo fue el sonido, en el comienzo fue el chasquido, en el comienzo fue la armonía entre las partes, y a ese comienzo vuelve quien leyendo crea, quien creando reformula. Así, de la mano del primer habitante entra al lago quien lee, siguiendo la luz intermitente y siempre milagrosa de una luciérnaga, al tanto de lo que le espera: una orgía de aromas/que niega la existencia/de imágenes y brújulas/apuntando con certeza/la sorpresa/de cualquier sin razón.

Keila Vall de la Ville


Jene sais pas juger la poésie. Je suis, plutôt, une autrice de télévision, et dansce langage qui m’est connu, jepeux fairema critique: « Un chat » et « Une tortue m’ont beaucoup émue, des petits hommages à la tendresse. Le « Poème dont aurait pu rêver un ex-président » avec l’apparition de la Bolivie demandant une sortie sur la mer. La présence de deux que trois dignitaires renversés, quelques uns en Grèce, d’autres en Amérique latine. L’histoire tragique d’amour qui se devine derrière les dauphins jaunes. Mélancolie, une touche d’humour par ci, par là. J’adore -comme dans les séries à suspense- quand une ligne à laquelle je n’attendais pas se tapit derrière une porte et soudain me surprend. Et comme je ne sais pas juger la poésie, je suppose que la bonne est celle qui convoque des images, des atmosphères. L’odeur d’une couleur ou la saveur de la brise. Et dans ce parcours je trouve des poèmes qui ont le goût du lichen, de roches, de sel, qui évoquent des eaux couleur de musc, le vent froid, des croassements d’oiseaux qui me sont inconnus, que peut-être je ne suis jamais arrivée à entendre. La mer argentine, donc. J’ai ressenti la même chose avec Mutis, son Maqroll el Gaviero, cette sensation de voyager sur des mers lointaines. Voyager, le plus beau que nous offre la littérature. Aujourd’hui, je me suis permise de voyager avec les poèmes de Nicolás García Sáez

Leticia López Margalli

No sé juzgar poesía. Soy, más bien, escritora de televisión, y en ese lenguaje que me es más conocido, puedo hacer mi reseña: me conmovieron mucho “Un gato” y “Una tortuga”, pequeños homenajes a la ternura. El “Poema que pudo haber soñado un ex presidente” con la aparición de Bolivia pidiendo su salida al mar. La presencia de dos que tres dignatarios derrotados, unos en Grecia, otros en América Latina. La historia trágica de amor que se intuye detrás de los delfines amarillos. Melancolía, un toque de humor por aquí, por allá. Me encanta ─como en las series de suspenso─ cuando una línea que no esperaba se agazapa tras una puerta y me sorprende de pronto. Y como no sé juzgar poesía, supongo que la buena es aquella que convoca imágenes, atmósferas. El olor de un color o el sabor de la brisa. Y en este recorrido encuentro poemas que saben a líquenes, a rocas, a sal, que evocan aguas color de musgo, el viento frío, graznidos de aves que me son desconocidas, que tal vez nunca llegue a escuchar. El mar argentino, pues. Me pasó lo mismo con Mutis, su Maqroll el Gaviero, esa sensación de viajar a mares remotos. Viajar, lo más sublime que nos brinda la literatura. Hoy me permití viajar con los poemas de Nicolás García Sáez

Leticia López Margalli

 

*NEPTUNE ET LES FAUNES / NICOLÁS GARCÍA SÁEZ 

*EDITORIAL OLIVERIO

*TRADUCCIÓN AL FRANCÉS: LAURA BALAGUER

https://alter.univ-pau.fr/_resource/Documents/RIVIC/Laura%20BALAGUER%20CV%20(1).pdf?download=true

domingo, 28 de enero de 2024

Y el Nuevo Mundo… ¿dónde está? (cuarta parte)

Había una vez un quinteto de pavos reales, ocupando respectivamente sus turnos durante las décadas posteriores al cambio de siglo. Deshicieron, alborotaron, comieron y bebieron en exceso, cuatro de ellos ya dejaron (en apariencia) sus puestos. En la actualidad, el último de estos despliega  su plumaje desde una quinta vasta y bien nutrida, con ladrillos no tan a la vista.

Hoy no vamos a detenernos tanto en los pavotes, sino en nosotros, los responsables de que estos especímenes hayan estado (palabra tan en boga, aunque aquí nos refiramos a un meandro del verbo ¨estar¨) y sigan pululando y alterando cada palmo que transitamos de nuestras existencias, interfiriendo en los vínculos con nuestros contemporáneos, en el ánimo, la energía, la salud, en el recurso más valioso que tenemos: nuestro tiempo.

Levanten la mano de a uno, de a una, de a une, uni o unu si la respuesta es ¨a mí no¨. Ahí va la pregunta: ¿a quién no se le inflan las tarlipes o le duelen los ovarios cada vez que hay que hacer una comprita ínfima y abonar -por medio de lo que tanto nos ha costado conseguir- una manzana, un cuaderno o un jabón?  Estamos hablando de compras ultra básicas. Uno levantó la mano por allí, pensando que estos ajustes zarpados y poco empáticos son necesarios. Otra levantó la mano ,casi por ósmosis, al ver que el primero alzaba la suya. Un tercero titubeó, pero finalmente accedió. El instinto gregario puede ser poderoso, gracias a eso, allí están los plumajes de colores superlativos, desplegándose sin un ápice de autocrítica, cada uno durante su período correspondiente.

Es interesante observar como esos colores se van destiñendo con el tiempo y, más o menos a mitad de su recorrido e incluso mucho antes, ya comienzan a lucir los negros y grises de una escala que se repite, y se repite, hasta el próximo fracaso. Y es más curioso aún como, con un billón de billones de evidencias que dejaban o dejan al descubierto que las cosas se iban o se van haciendo con un ¨reprobado¨, los entrañables talibanes de la indignación selectiva, una porción humana e inmutable, seguían y siguen allí, sordos, ciegos, mudos, defendiendo lo indefendible.

Hoy se vuelve a notar, desde la orilla supuestamente opuesta (cualquier estudiante de primero de psicología te va a decir que es una mera proyección, o un espejo) como afloran los nuevos talibanes, una primavera actual en pleno tórrido estío que se desenvuelve híper rauda y con aromas tóxicos, mientras gran parte de nuestro valiosísimo tiempo sigue dependiendo de las decisiones de un montón de plumas. Si un cristatus galliforme te dice ¨cro cro¨, vos, ¿qué hacés? ¿Batís las palmas como un fócido pinípedo o, mínimo, te preguntás qué onda?

¨Lo que te choca, te checa¨, dicen los mexicanos. Tan cierto. Adhiero en un 98 por ciento, casi con déficit cero, con o sin superávit, o algo así, qué se yo, me guardo ese dos por ciento para decir a mi favor que, prácticamente desde que nací, vivo, trabajo, respiro, brindo, remo, amo, regalo, comparto, vendo, sonrío, me muevo, me conmuevo, sueño, tengo insomnio, dolores de espalda, de cabeza, de cuello, de alma y corazón por haber decidido darle y dedicarle la mayor parte de mi tiempo al empeño y ejercicio de muchas artes, un grano que considero, a esta altura, importante, en las arenas siempre movedizas, casi siempre ingratas, de la Cultura. Así las cosas, ¿es menester aclarar que no es una perogrullada insistir con que el arte, el sano y sincero y constante ejercicio y oficio o profesión, poco y nada tiene que ver con aquella fusca, turbia realidad y, al mismo tiempo, es su oxígeno y antídoto? ¿Acaso no habría que comenzar a considerar, de una vez por todas, que su labor inquebrantable es tan importante como respirar?

¿Se acuerdan de la Cuareterna Medieval? Ocurrió durante un período largo, larguísimo, insoportable, donde hubo algo llamado ¨covid¨, aquel momento en el que los talibanes de un lado no dijeron ni pío, nada, ni una línea sobre Solange, sobre Magalí, sobre Lara, sobre Luis, sobre Facundo, sobre Abigaíl, ni sobre el aumento desorbitado de la inflación, durante años y años, ni sobre la vergonzosa y descomunal pobreza infantil, ni sobre los miles y miles de ancianos indigentes durmiendo en la calle, en pleno invierno, etcétera, etcétera, etcétera... pero que hoy se escandalizan o te aburren en las redes, berreando porque si no es diestra es siniestra (que al fin y al cabo son lo mismo), o porque les duplicaron el precio del rollito de sushi sin salmón que no van a almorzar en alguna plaza que apenas existe en el barrio chino porteño. Es muy extraño, o bastante curioso, que aún no se haya hecho una buena peli, o serie, que no se haya escrito un buen libro, o no se haya hecho una buena canción que hable, que cuente lo sucedido durante aquellos días, semanas, meses, años.

En los Alpes un puñadito de popes se ajetrean y se alteran con agendas que se desbarajustan por el cúmulo de información, o desinformación, según quien o como quiera pensarla desde la torre de marfil o el llano laborioso de su punto de vista.

Hoy rebrota esa sensación de andar circulando por una atmósfera opresora, parecida a la de aquel medioevo obligatorio, pero con libre (adjetivo en boga)  vista a supuestos cielos abiertos, futuros y azules. El vuelo de un pájaro avispado pispea nubes hinchadas de humo, nubes grises, de esas que no permiten que la lluvia caiga para la buena cosecha de oxígeno. ¿Sarasa otra vez? El cuento de la mala pipa ya lo leímos demasiadas veces.

Va de nuevo: es necesario enarbolar las banderas impostergables del Aire Puro.

 

Texto e imagen (inéditos): Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

Continuará…