Acuario rige directamente la electricidad, la navegación, la
aeronáutica, las tecnologías de avanzada y todo tipo de inventos e
innovaciones, entre las que se encuentran la informática y el ciberespacio. Acuario
persigue valores de Libertad, Independencia, la búsqueda constante de
emancipación de todos aquellos modelos rígidos, conservadores y obsoletos en donde
los viejos patrones generan gran resistencia.
Con su espíritu revolucionario y
provocador, Acuario, en estos períodos de transición, donde los paradigmas de
una y otra era pugnan y se entremezclan con sus manifestaciones “positivas” y “negativas”,
se convierte en el rebelde del zodiaco. Rebelde (con causa) altruista y
fraterno, que revela claridad y transparencia. Del mismo modo, como signo
“fijo”, dentro de sus firmes convicciones e ideales sociales de Verdad y Libertad,
es generador de todas las manifestaciones y cambios radicales, que convierte en
sus retos, provocando agitaciones dentro del inconsciente colectivo, cambios
acelerados, vanguardistas, que hace tan solo unas décadas hubiesen sido
considerados ciencia ficción, pero que aquí suponen una tensión entre dichos
avances y su utilización responsable.
Hoy somos testigos y partícipes de esos cambios, donde, en la otra
orilla, están a la vista las armas de destrucción cada vez más ¨eficaces¨,
junto a modernas industrias que contaminan sin verguenza, sumado al consumismo
mundial desmesurado, a los medios de desinformación masiva y distorsión por
doquier, como aquellos temas que refieren a enfermedades (ahora es el turno de
una epidemia global), a explotación, al hambre, a los movimientos migratorios
forzados…la lista es muy larga.
En el terreno propiamente humano y después de todos los datos “técnicos”
, de los movimientos celestes (mencionados anteriormente), el leitmotiv que esta
nueva era nos trae es el famoso cambio y que, por lo visto, sería hasta el
momento lo único ¨seguro¨. Uno de los interrogantes que tenemos que hacernos con
respecto a esta gran mutación, en la que estamos pasando de la oruga crítica a
la etapa del desarrollo de las mariposas, es la del sentido de fortalecernos a nosotros mismos
para poder emerger, en donde se evidencia nuestra
propia resistencia interna, nuestra tensión, un malestar profundo y un
creciente sinsentido con el que nos cuesta lidiar. ¿Cómo debemos entregar
nuestros apegos a lo que ha sido, a quien nos hemos creído y a nuestras falsas
identidades basadas en el poder sobre el control y la separación?
Es difícil, por no decir imposible, etiquetar los pasos a seguir en este terreno novedoso,
debido a lo ilimitado, lo misterioso del asunto. Y esto, en vez de animar, en
la mayoría de los casos provoca miedo. Lo que sí está claro es que es necesario
(me atrevo a decir inevitable) una toma
de consciencia íntima, un encuentro profundo y honesto con el alma, en donde
transitar y luego habitar esos pasadizos que nos llevan a ella, saltar libres
de la crisálida y la presión, que dificulta, que construye más resistencia. No es tarea fácil, claro, pero un
mundo mecánico, manipulado, con tantos apremios superficiales y externos, ya hemos
visto que no tiene sentido.
Texto (inédito): Natalia Martyn
Ilustraciones (inéditas): Irupé Roch
Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos