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martes, 3 de diciembre de 2019

Diana Baxter y un saludo para Los Verdes desde Miami



Continúan los saludos para el Colectivo Cultural Los Verdes desde la primera lìnea del Rock. En este caso de parte de nuestra queridísima Verde Honoraria y líder del legendario (y mitiquísimo) programa radial de la Rock & Pop:¨Loca como tu madre¨, estamos hablando, claro, de Miss Diana Baxter, Bella Dama por dentro y por fuera, incluyendo su aura que resplandece con su admirable insolencia y su inquebrantable alegria. Figura emblemàtica, referente indiscutible, uno de los símbolos del Under de los 80 , el Under posta (el nexo con Las Gambas al Ajillo, por ejemplo, es inmediato) aquel que transitaba los subsuelos más alucinados que surgieron con la Democracia. Adelantada, visionaria, la recordamos presentando en el programa de Pinky su libro ¨Lenguas Vivas¨, en el que narraba, junto a sus compañeras de radio, ¨los secretos eróticos de hoy, de ayer y de siempre¨. Tampoco podemos esquivar la carcajada al ver aquel famoso episodio en el que se arrodillaba, rogándole que la humille, a un poli serio y de muy pocas pulgas, un uniformado de la federal.

 Le pregunto algunas cositas, cuanto hace que está en tierra gringa, que es lo que hace allá, si piensa volver...y, mientras me invita a visitarla, aporta lo siguiente:

 Voy por muchos lugares de este mundo, pero decidi partir en 2002, aunque vuelvo a menudo a la Argentina. Siempre extraño y quiero ir. Acá trabajé en muchas y grandes corporaciones (MTV, Sony, Turner, Fox, etcétera) con mis creaciones. Ahora estoy dirigiendo actores para videos y también el festival internacional de cine, Art Basel, y más, y más. Los tiburones no me dan miedo. He logrado meter durante la noche, en el cálido mar caribeño, a Gustavo Cerati, Charly García, Fito Páez, Juaaa...Hace un año y medio estuve en mi amada Argentina y, a los tres días, firmé un contrato para hacer teatro con Cecile Propato para actuar en “¿Queres ser feliz o tener poder?”. También me invitaron a Chile para la logística de un nuevo museo en la cordillera. Y más. Argentina es genial en lo del arte, me nutre y me da mucho. Aquí pasa lo que pasa, y también aprendí de formatos, y además tengo la posibilidad de poder crear universalmente,  como una franquicia de series para que se pueda dar en todo el mundo.

Le agradezco su tiempo, la magia, la buena onda de siempre. Me pregunta si quiero que me hable en cubano, en venezolano o en colombiano...le digo que en chileno. Me graba un mensaje por wasap, que atesoro como un pisco, y me río, y mucho, mientras escribo estas líneas. Gracias Diana. Te queremos

                                                                                                      
                                                                                               Nicolás García Sáez



viernes, 29 de noviembre de 2019

Miguel Zabaleta y un saludo para Los Verdes



¿Puede ponerse más Power este Maravilloso Colectivo Cultural de Los Verdes? Suponemos que aún si, un poquito. Ya nos estàn llegando buenos augurios desde Uruguay, Colombia, Mèxico, España, Francia, Zimbabwe y dos satélites rusos orbitando entre las galaxias... pero es menester reconocer a esta altura las alturas (si, claro, valga la redundante redundancia) que venimos transitando, alcanzando, concretando y todos esos gerundios gestálticos. Hoy, ahora y con ustedes el saludo de uno de nuestros Verdes Honorarios preferidos: Miguel Zabaleta, otro de los padres del Rock Nacional. ¿Quién no lo escuchó mientras amanecía en la ruta sin  importarle dónde estaba? ¿Quién no festejò su romance ochentoso con Hilda Lizarazu? ¿Quien no se rió cuando lo zarandeaba a Capusotto en ¨Pájaros Volando¨? Gracias Miguel, siempre con la mejor. Te queremos

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Dupla Verde


Pero miren que buen mozo, que porte, que perfil que tiene ese galán. Estamos hablando de Mister Garrido, claro. Ah, el señor de al lado es uno de nuestros Verdes Honorarios: Miguel Cantilo, miembro emblemático entre el selecto rosario de padres del Rock Nacional (aclaración para les despistades que papan mosques, y que nunca faltan). La foto fue tomada recién, 28 de noviembre, a las 00:14 (con 42 segundos o 45, según un par de relojes consultados) en, uf, Notorious, ya casi, casi nuestro sexto o séptimo lugar preferido para las reuniones porteñas.

martes, 26 de noviembre de 2019

Erre con erre Garrido (Reloaded)



Mire Garrido, ella le va a recomendar que se remonten a la remota República de los ritos, para recordar donde se reúnen los que se ríen con el reverberar de la luna en el rio. Rompamos las reglas de la revolución, para revolucionar las reglas rotas. Garrido, recapacite, así lo replanteamos.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Pequeñas catedrales



   Pocos lugares hay en la ciudad de Buenos Aires que alcancen Esas Cucardas, aquellas que vuelan a la altura de ¨Catedral Mítica del jazz, el swing, la bossa nova, el funky tranqui...¨, en fin, cueva para melómanos sibaritas de esos géneros deliciosos que en este caso tocan de cerca a Jobim, allí, sí, nuevamente en ese lugar emblemático que es Notorious. Hace poco estuvimos en este espacio de la Avenida Callao junto a Laura Hatton y Rodolfo Gorosito. Hoy queremos acompañar a nuestra Verde Honoraria, la impecable y exquisita Clara Terán, estrella de perfil bajo, Sol en Libra, bebedora de té en saquito, el que sirven en Varela Varelita, catadora en el Club Verne y el mejor secreto que asoma en el horizonte de las mejores voces de la ciudad. La acompañan Juan Nevani, en piano y voz, y Facundo Herrera, en percusión.

sábado, 26 de octubre de 2019

24 horas con mi Álter Ego y mi Sùper Yo, la obra de teatro de Nicolás García Sáez, se destaca en la librerìa Paidós

 
 


  Gran Orgullo Verde al detectarse en ubicación central la obra de teatro ¨24 horas con mi Álter Ego y mi Súper Yo¨, publicada por la Editorial Sátira y Musa. Y es que no se destaca en cualquier librería, sino en la mítica Paidós, única en el mundo especializada en libros de Psicología, Psicoanálisis, en fin, todo el insondable universo Psi. Mariana Báncora, psicoanalista, editora y librera referente de ese espacio desde hace más de 15 años, señala: ¨nos encanta ofrecer a los lectores esta obra de teatro de Nicolás García Sáez, a esta altura una obra de culto entre los colegas más agudos del ámbito, aquellos que buscan libros más lúdicos, ingeniosos, alternativas a los que proponen los de sesgo teórico¨.
Gracias, pues, Librerìa Paidós.

miércoles, 21 de agosto de 2019

REPORTAJE A JOHN Mc INERNY, PROTAGONISTA DE ¨EL ÚLTIMO ELVIS¨






   Hay algo muy pero muy inquietante en John Mc Inerny: su presencia en el planeta Tierra, en este caso un barrio amable de la periferia platense, en la provincia de Buenos Aires, y su personalidad, que desconcierta desde el vamos a quien tienda al facilismo de querer encasillarlo. Tarea imposible, cumplo en anunciar para ahorrar tiempo de entrada. John parece medio terráqueo, medio marciano, un extraterrestre misterioso, sereno y encantador pero…cuando ya pensás que le estás por sacar la ficha…alpiste, hay que empezar de nuevo. Una joya para los aficionados o estudiosos de la alteridad este hombre que en ¨El último Elvis¨ deja de ser Mc Inerny para emular, y así fanatizarse con Presley, siendo, también, mientras quiere dejar de serlo,  un tal Carlos Gutierrez y, en ese devenir, armar un mix complejo entre ellos dos para luego renacer de sus cenizas desde el mismísimo Graceland, si, la casita del Rey del Rock en Memphis, también clonada. Mientras tanto el tipo te enciende una hoguera en el costado más trémulo y sensible y te hace lagrimear con el mejor final que he visto entre todos los finales que ofrece el cine nacional.

¿Pero cómo funciona esto? Cuando era un niño hizo un viaje a Memphis (la cuna de Elvis) junto a su familia. El sueño del pibe. Días más tarde, en Fort Lauderdale, luego de un recital, le dio la mano a su tocayo Johnny Cash, quien, además, le regaló un autógrafo. Todavía debe sentir ese apretón ya que es una anécdota a la que recurre con entusiasmo de fan. John, Verde Honorario, puede ser el compendio y luego el epítome, o viceversa, o ambos entremezclados, claro, de quien se sitúe en ese deseo entusiasta (y tan humano) que anhela el firmamento desde -ya instalado en la ficción- el mero anonimato de un ser común, corriente, conectado a la sed (¿inalcanzable?) de la trascendencia. Muy estimulado por su coach Maricel Alvarez (fichada por Woody Allen y co protagonista, junto a Javier Bardem, de Biutiful, la pelicula del Oscarizado y globalizado Gonzalez Iñarrirtu que, de un modo u otro, sobrevuela en este film) se preparó durante meses junto a ella para aterrizar transformado en el set. Todos los datos son detalles que colaboran a establecer un concepto para delinear, y luego intentar comprender, la metamorfosis de un no actor en un Gran Actor. Mc Inerny se encargó de llevar hasta sus últimas consecuencias (al menos en el film) su debut con el protagónico arrollador en esa película de factura impecable, siempre emotiva, que es ¨El último Elvis¨, ópera prima del nieto de Armando Bo. ¿Todavía no la vieron? Recomendarla es poco. Inaugural en el Bafici, premiada en Europa, alabada en el Festival de Sundance, estrenada en Japòn y etcéteras. Allí, Mc Inerny pasó de ser el arquitecto con un buen trabajo en un estudio prestigioso (su trabajo real) y el frontman de la banda tributo ¨Elvis Vive¨, a ser seleccionado por la BBC como uno de los mejores clones de Presley, para luego ser el operario ficticio de una fábrica del conurbano bonaerense, que tiene que lidiar con el maravilloso timbre de voz obsesionado (junto al resto de su cuerpo, mente, corazón y alma) con el rey del Rock. Tengo algunas dudas. Y me pregunto, también, mientras escribo estas líneas, si luego de todo el jaleo del estreno, la difusión, los festivales internacionales y las repercusiones habrá alguien ahora que lo imite a John Mc Inerny, poseedor, a esta altura, de un rico y contundente universo personal. Mejor se lo pregunto a él

-Hay un antes y un después en tu vida luego de ¨El último Elvis¨. Imagino a un imitador emulándote a vos mientras cantas las canciones de Presley. ¿Sucedió algo así o lo imaginaste alguna vez?

John: Si, la trascendencia a nivel mediático que genera la película lleva a que mi grupo "Elvis Vive" llene los lugares donde se presenta, entre otras cosas. Nunca imaginé a alguien imitándome a mí, no creo que lo que haga sea tan importante como para que eso se de en la vida real.

-Sos reconocido en el ambiente musical de La Plata (cuna de grandes músicos del rock nacional) por las actuaciones junto a tu banda tributo. Al fin y al cabo ya tenés tu lugar estelar, partiendo, en principio, de ese microcosmos ¿Cómo te llevás en el escenario con John vestido de Elvis cuando alcanza esos picos máximos en los que, para mi gusto, por momentos, canta incluso mejor que Presley?

John: La película y los años que llevo haciendo música en los escenarios de La Plata me hacen ser un poco reconocido. En el escenario me siento muy cómodo porque hago lo que me gusta, y eso no tiene precio. Muchas gracias por lo que decís pero nunca voy a cantar mejor que Elvis Presley. Èl es, fue y será el Rey.

-Y al bajar de ese escenario platense… ¿Qué te sucede? ¿Recordás cada tanto  a Carlos Gutierrez, tu personaje magistral en ¨El último Elvis¨?

John: Lo primero que me sucede es sentir cansancio, nunca me guardo nada, doy hasta lo último que tengo en cada show. No recuerdo a Carlos Gutierrez, aunque si  tal vez me acuerde de alguna situación graciosa del rodaje, las escenas más divertidas eran donde había música, ahí siempre se armaban mini shows. Escenas difíciles no hubo ya que fue todo muy ensayado con Maricel Alvarez.

Ya pasaron algunos años desde el estreno de ¨EuE¨ y todo lo que sucedió después. ¿Estás preparado para una nueva convocatoria? ¿Hay alguna propuesta firme para filmar una nueva película?

John: Siempre estoy preparado, de hecho no actué, pero en la película de Francella y Julieta Diaz, "Corazón de León", y en la última de Armando Bo (nieto) , "Animal", intervengo en la banda de sonido. Por suerte siempre estoy con propuestas que llevan su tiempo lógico de maduración.

¿Están trabajando en algún disco nuevo con ¨Elvis Vive¨?

John: Estamos terminando de ecualizar y masterizar un disco grabado en vivo, en Ciudad Vieja, un bar de La Plata donde siempre nos presentamos.  Antes de fin de año creemos que estará listo.

Acaba de pasar el día del niño. ¿Qué le dirías a John Mc Inerny cuando daba sus primeros pasos, imitándolo a Elvis, allá, en su infancia? 

John: Le diría que siga haciendo lo que le gusta, seguramente será un camino largo y con obstáculos, pero eso se suplanta con la satisfacción de hacer lo que uno quiere. Las oportunidades van a llegar, solamente hay que estar alertas y listos para cuando sucedan.

 
                                                                                                             Nicolás García Sáez

Imagen: cortesía John Mc Inerny

domingo, 23 de junio de 2019

LA NUEVA DAMA DEL JAZZ // Reportaje a Inés Estevez



  Inés Estevez, Verde Honoraria, la está rompiendo otra vez. Tomemos aquí como punto de partida el  primero de junio de 2017, momento en el que la multipremiada actriz de cine, teatro y tv debuta oficialmente como cantante solista.  Uno se pone a pispear un poco que pasó entre aquel allí y éste ahora...y hay algo que remite a vendaval, o al eco de un nuevo vendaval,  no el que amaina hasta torrarse en su sosiego , sino el que despega y cobra fuerza en todo su esplendor. Un vendaval amable y la mar de simpático que va cumpliendo sueños entre esos giros deseados desde la infancia,  arrasando también, y de paso, con cualquier pesimismo o mal augurio que se plante taimado en el camino.

   La Real Academia Española (que ya de real va teniendo poco y nada, la que linkea a esa misma realeza demodé que promueve un discreto y reparador perfil bajo más ubicado a estos tiempos posmodernos) define a la intensidad como: “el grado de fuerza con que se manifiesta un agente natural, una magnitud física, una cualidad, una expresión, etcétera”. Volvamos ahora a aquella “Nave de los locos”, no la del Bosco, sino la de Laura Montero (el personaje de Estevez en la premonitoria película dirigida por Ricardo Wullicher en 1995) allí, uno se detiene y escucha su dicción excelsa frente (o de espaldas, según la toma del camarógrafo) al estrado (enfrentando a los blancos malvados, sin escrúpulos, mientras defiende a los mapuches) y entiende que hay un recorrido natural hacia esa voz que hoy canta y cuenta historias que fueron cantadas y contadas por otras grandes voces. Así las cosas, y desde el 2017 hasta la fecha, la nueva dama del jazz da cien shows en poco más de un año,  hace la temporada en Carlos Paz, estrena un personaje misterioso y osado en Nétflix, dicta cursos y seminarios intensivos de formación actoral, estrena miniserie con Polka y Julio Chavez en la tele, actúa en dos películas, sale en las tapas de las revistas, va a las radios a promocionar sus shows, sale ilesa pero muy conmovida de un asalto cometido por dos nenes pre acné, le contesta a peces gordos (muy gordos) que la increpan por sus opiniones sobre terrorismo en el programa de Legrand, le contesta también a la muchachada virulenta del pañuelito azul ("Encuentro un placer inenarrable en responder con respeto a la gente agresiva. Me da un poder infinito: El dominio de mí misma. Amo", dice la cantante), difunde las maniobras siniestras y las secuelas que trae consumir los transgénicos de Monsanto y sus secuaces, junta firmas (change.org) contra los recortes económicos que Macri hace en el área de gente con discapacidad (y mientras un niño autista publica su primer libro de cuentos) filma de lunes a viernes una tira diaria en la tv, de próximo estreno, atraviesa recientemente un combo pre invierno de neumonía + gripe A (“Me acaba de pasar un Scania por arriba”, aporta), apela a la resiliencia para volver con más ímpetu al ruedo y, sobre todas las cosas, se dedica a criar amorosamente a sus dos hijas, las hermanitas adoptadas Alma y Vida.

   Pero volvamos al primero de junio del 2017: Teatro Sony de Buenos Aires. Sala llena. La voz, los instrumentos, la música, una burbuja que se expande y explota sutilmente. La Magia. Los aplausos. Primer Golazo. Luego, claro, ¿por qué no? Más fechas, más shows, más gente que se va enterando que la protagonista de “La Nave de los Locos” prefiere dejar descansando su segundo Cóndor de Plata para nadar como un pez radiante en las aguas aterciopeladas del jazz, y del swing,  el bolero, la bossa…y entonces canta en la Usina del Arte de La Boca, en el teatro Roma de Avellaneda, en el auditorio de Belgrano, canta con su banda (piano, baterìa y contrabajo)  en el hermético Festival de Jazz de Buenos Aires, en el Tigre, en Rosario, en Chivilcoy, en Mar del Plata, se va de gira a Uruguay, vuelve y nace Nude su primer disco grabado en vivo en el ND ateneo junto a dieciséis músicos de primera línea nacional, que acaba de competir en los premios Gardel, y que festejará el sábado 29 de junio en el Teatro Metro de La Plata, y el sábado 13 de julio en Thelonious (el mítico reducto jazzero del primer pisito que daba a la ruinosa esquina de Salguero y Guemes, y que ahora se mudó a la calle Nicaragua) los dos años como solista y los cien años que hubiese cumplido su padre el pasado 18 de mayo.

¿Còmo fue la grabación en vivo de tu disco “Nude”?

Inés: Fue algo muy insólito. Iniciativa de Julieta Albistur, del ND. Ella me llamó ni bien me lancé como solista y a mi me parecía imposible llenar un teatro de 600 localidades cuando aún no habia iniciado siquiera mi camino. Había cantado allí en formato dúo, pero ahora todo recaería solo en mí. Los músicos sugirieron sumar cuerdas y vientos, luego llamé a algunos invitados solistas, guitarra, washboard, armónica, y a Carlos Casella para que me acompañe cantando en un par de temas. Allí Julieta me sugiere grabarlo en vivo. Fue un camino sin retorno. Llamé a Tatu Estela y todo lo produje y llevé adelante sola. Una locura.

Los dos primeros temas con los que arrancás siempre tus shows los cantabas de niña junto a tu padre. ¿De qué hablan esas canciones y como fueron evolucionando en vos y a tu alrededor con el correr del tiempo?

Inès: Sobre todo el primero. Hay muchos temas que cantaba con mi padre, de hecho me voy acordando de a poco de otros que vamos incorporando al repertorio. “Learning the blues” es un tema que sonaba en mi casa, cantado por Ella Fitzgerald. Hicimos una versión lo suficientemente cadenciosa como para iniciar el show sin demasiados sobresaltos vocales, eso me dio seguridad y se convirtió en un clásico para abrir los conciertos. Ahora lo tocamos en tempo de swing. La letra es la típica de los standard, tiene algo de amor, algo de soledad, algo de bohemia. Habla de un salón de jazz vacío, las mesas ya sin gente, la zona de baile desierta, y una persona que en el fin de fiesta se percibe extrañando al ser amado, con imágenes como "solo estás ardiendo en una antorcha que no podés perder". Y entonces es cuando aprendés el blues, el sentido de ese género. Es maravilloso que se le llame “blues” a un género, en referencia al significado de la palabra blue (tristeza), o soul (alma), o swing (hamacarse). Eso también lo tiene el jazz, poético y conciso.

Cuando estás cantando, y durante los breves intervalos que hay entre canción y canción también estás interpretando y contando alguna historia. Al ser actriz y directora de teatro, y habiendo publicado dos novelas…¿cómo te llevás ahí, y en esos momentos, naturalizando esos ingredientes con los que no cuenta alguien que solamente se dedica a la música, a la actuaciòn, o a la literatura?

Inés: La verdad es que tuve que descubrirme como cantante, y más aún, la intriga residía en cómo iba a ser yo conduciendo un show. Descubrí que, contrario a mi oficio como actriz, en el cual tenés el tamiz de la ficción, cantando recurro a la versión mas descarnada y simple de mí misma. Soy yo, Inés, y me conduzco como lo haría en el living de mi casa, entre amigos. Eso me acerca mucho a la gente. Les quita solemnidad y permite que se produzca un clima intimista y cómodo.

 Cantás en castellano, en inglès, en portugués, en francés…¿en alguno de esos idiomas las imágenes sonoras son más vívidas mientras se va desarrollando la canción?

Inés: Me falta el italiano, je. Cada idioma tiene su sonoridad. Lo que vuelve cada canción fluída es la melodía, más que el idioma. Y por eso mismo hacemos mix de versiones: una bossa en francés, un standard en inglés y en tempo de bossa, un blues de Robben Ford a velocidad crucero, o un standard típicamente lento virado al swing. Es lo más lindo para mí, versionar y encontrarle una forma única a los temas.

¿Percibís alguna diferencia entre el público que asistía y asiste a tus representaciones teatrales y el que acude a escucharte (y verte) ahora?

Inés: No sé si es un público tan diferente. Se empieza a acercar gente que usualmente no consumía jazz y que ahora lo disfruta, gente que acudió porque me seguía desde mi rol de actriz. Y también hay gente de la música y amantes del jazz que me sumaron generosamente a su lista de favoritos, y eso me llena de satisfacción.

 Te definen como una cantante que tuvo una reveladora trayectoria inicial y un infinito futuro por delante. ¿Hay alguna canción que te gustaría interpretar , y que nunca cantaste, en algún futuro cercano?

Inés:  Quienes idearon la gacetilla definieron el asunto de ese modo. Ojalá tenga un futuro infinito. No tengo objetivos tan exactos, cuando se me ocurre un tema nuevo lo comparto con el trío, lo probamos, le damos forma y lo estrenamos. Hemos incorporado temas en una prueba de sonido previa a un show, temas en los que coincidíamos, que todos sabíamos, y de pronto un poco jugando empezaban a sonar y se plasmaban. No sé aún hacia donde me dirijo. Estoy buscando el rumbo sobre la marcha. Creo que, al igual que me pasó con la música, las cosas me encuentran a mí, y no al revés.


                                                                                                        Nicolás García Sáez



viernes, 14 de junio de 2019

NUEVA TEMPORADA DE "LA VOLUNTAD", OBRA DE TEATRO DE LA CUAL ESTÁ HABLANDO CASI TOD@ BUENOS AIRES, Y QUE PROTAGONIZA NUESTRA QUERIDA VERDE Y ACTRIZ ESTRELLA: CATHERINE BIQUARD


   En algún fortín perdido del sur, un puñado de hombres del ejército argentino resiste el ataque de los indios, el hambre, las enfermedades y la desesperación. Con muy poco a lo cual aferrarse, un comandante intenta mantener alta la moral de sus soldados, pero la inocente deserción de uno de ellos –que pretende irse para ver a su mujer y a su hijo– desencadena el conflicto. Este se agudiza cuando, en un mundo de hombres, irrumpe una mujer, una actriz extranjera que se ve obligada a detenerse en el fortín con su compañía de teatro. Ella será la encargada de preparar el festejo de la fiesta patria y para eso elige una obra de Shakespeare. Hablábamos de antinomias; La voluntad recoge la oposición fundante, madre de todas las otras: civilización y barbarie. Los indios y los blancos, lo extranjero y lo nacional, lo individual y lo colectivo, y lo masculino y lo femenino gravitan en el texto de Halac dándole a la obra una dimensión profunda.

Adriana Santa Cruz, Leedor.com

 Un mundo fantástico que cruza historias de actores, soldados, en un ámbito circense donde no falta la música popular. Todo ello se mixtura en la pieza La voluntad (tal el título original) de la dramaturga Eva Halac. La creadora imagina a la actriz Sarah Bernhardt recorriendo con su compañía teatral el sur argentino en tiempos de la Conquista del desierto. Un grupo de soldados apostados en un campamento que es acosado por los indios prepara los festejos por el 25 de Mayo y espera la llegada del presidente Julio Argentino Roca. Pero un día antes del acto todo se trastoca. La intérprete desencadena una serie de situaciones inesperadas y la celebración se va marchitando poco a poco mientras un comandante busca ordenar a una tropa que, termina convirtiéndose en parte del equipo teatral que intentará representar Hamlet.

Carlos Pacheco, La Nación

Un grupo de actores virtuosos, una escenografía súper atinada para el contexto y músicos acompañando la acción hacen de La Voluntad un viaje exquisito a la vieja Argentina. Hay muchos guiños sobre el mundo teatral que generan empatía y risas en el público.

Farsa Mag

Inspirada libremente en Sarah Bernhardt, la actriz de La voluntad batalla a favor de una cultura que los personajes criollos no pueden entender más que como “un bien lejano y extranjero”, como adjetiva Halac, lo cual convierte a la cultura en “un espacio sagrado e inamovible, incapaz de comprender lo humano”, según señala la autora. De allí el desajuste  cultural que se produce entre las partes, una tensión que la puesta enriquece en gran medida apelando a situaciones de humor.

 Cecilia Hopkins, Página 12

El teatro y su gran mascarada, convierte en farsa la tragedia, y con el recurso de la metateatralidad el texto impone su mirada de desamparo ante la realidad. Los personajes cargan con un peso específico diferente, que nivela para abajo en la figura del comandante y hace sobresalir a la mujer que tiene sobre sí, la cultura y la civilización de muchos pueblos. La puesta se basa en la palabra, en el encuentro personal entre ambos, contienda que dejará inerte a lo propio, herido literalmente. ¿Quién es esa mujer que parece conocer el mundo entero?

Luna Teatral