martes, 15 de febrero de 2022

Manso

¿Por qué nos cuesta tanto detenernos entre el tiempo? Hay cierto auge, una explosión interna, casi global y tibia (es un halago) hacia diferentes meandros y matices y flujos en continuado que nos están llevando, muy poco a poco, a esa práctica milenaria, oriental y maravillosa que es la meditación y afines. Allí, en ese resquicio pausado que cada tanto puede alumbrarse o iluminarse con la serenidad de un caracol asomando sus antenas luego de una tempestad, cualquiera puede zambullirse tan gratuitamente por sus aguas caudalosas y así poder vislumbrar (en medio de ese nirvanita fugaz que amerita la práctica) un sinfín de preguntas, dudas, ínfimas revelaciones y sugerencias del momento que pueden ir (depende de cada personalidad, estado de ánimo e incluso lugar geográfico) desde interrogantes del tipo: ¿qué tan vegetariano soy? ¿qué tanto más podría serlo? ¿ cómo estoy y estamos siendo mis seres queridos y yo? Y luego torcer cierto rumbo en ese devenir para acariciar la fortuna de estar, de ser, de poder escuchar y ser escuchados. Somos un puntito en el firmamento inconmensurable del tiempo, ¿para qué perderlo en estupideces? ¿para qué escuchar la perorata embustera de un político sombrío? ¿para qué sentir que somos superiores al asno, al loro, la lora, la vaca, el cabrito? ¿para qué observarnos tanto el ombligo pensando que nuestra pelusa es más valiosa que la epifanía más contundente de Ulises?

¨Aquí y ahora¨ es uno de los mantras más poderosos de esta posmodernidad turbulenta. Más allá de su frivolización y vedettización constante, en esa sentencia aquerenciada al momento, -detenido, tranquilo, sereno-,  radica el quid de casi Todo. Aquí y ahora me detengo y me veo, te recuerdo, te escucho, intento comprenderte. No es poca cosa compartir este mismo puntito que nos identifica en el Universo, acariciar el cosmos con el brote de nuestros deseos, aterrizar en ese horizonte que ha sido conquistado para luego plantar la semilla del roble. Cada cual estimará su poder y su fuerza, pero, al fin y al cabo… ¿es importante? ¿para qué pelearnos? Para reafirmar el vínculo, podrá decir algún o alguna distraído/a, muy atento/a, por cierto, consciente o inconscientemente, a esa parte de un binomio que nos pertenece a todos. Somos materia y energía, ni más ni menos, y en ese pequeño e infinito compendio (¿oxímoron?) la misma energía sobresale a la hora de calcular , subestimar, sobredimensionar la frecuencia vibratoria del otro/a. ¿Para qué pelearnos si estamos deambulando y naufragando, todos juntos, todas juntas,  en ese puntito tan cómodo e incómodo del firmamento universal?

El verano, las vacaciones, oh, dulce deleite de las musas que acuden raudas a las mieles del poeta, pero…¿y si las vacaciones consisten, otra vez, en trabajar? Bienvenido, sea dicho, aquel regalo del mismo tiempo que nos contiene y dispersa, que nos confunde y reafirma, que también nos une. A trabajar, a quitarle a ese verbo cierta carga densa y deprimente que ya no merece. Siempre, claro, que hablemos desde la dignidad, sabiendo que continúa habiendo explotadores y explotados: es tan sencillo como ponerse a estudiar la historia de los impuestos, la Súper Población de la India, la historia de la radiofonía (volvemos a esa perla sagrada que es el ítem de la ¨energía), cualquier letra de casi cualquier rap cantado por esos juglares electrificados que enarbolan cierto inconsciente colectivo de la reivindicación y la protesta bien hecha, aquella arenga que en lugar de la katana te invita a tomar tu pluma, te lleva a plantar un árbol, a tener un hijo, a cuidar a un gato, a un perro, a enseñarle que los ladridos molestan y que el silencio también es ajeno.

En cuestión de minutos un atardecer con murmullos naranjas y tenues turquesas que acarician añiles se apaga ( o se enciende, dirá quien comprenda a los duendes gestálticos) y la metamorfosis (alejada de la Kafkiana) es, sin metáfora, en cámara lenta, Aunque no es tan acertado apartarse de ella. La metáfora está revoloteando en la sutileza más absoluta,  allí y ahora, ahí y aquí radica el quid de este obsequio remoto, presente y futuro que es el tiempo.

 

Video y texto (inéditos): Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

En el jardín / Observación (4)

Una araña peligra en la pared. Antes de que el horror se violente, acerco un dedo, ella estira una pata, encoje otra. Acerco dos dedos, estira dos patas, encoje las otras dos. Abro las manos, salta dentro y la llevo afuera. Sobre otra pared oscura, ahora está al resguardo del miedo.


Observación y boceto (inéditos):Irupé Roch

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

lunes, 14 de febrero de 2022

En el jardín / Observación (3)

Germinaron las semillas en el desagüe. Primero afloró una línea verde, luego otras, con sus hojas. Y ahora es este oasis para insectos que recorren las losetas calientes. 

 

Observación y boceto (inéditos): Irupé Roch

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

sábado, 12 de febrero de 2022

En el jardín / Observación (2)

Recostada, la gata toma sol. Bajo esa luz se vuelve iridiscente. De este lado del vidrio la observo y me parece ver una película muda.

 

Observación y boceto (inéditos): Irupé Roch

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

viernes, 11 de febrero de 2022

En el jardín / Observación (1)

En verano las mantis reinaron sobre la higuera. Y ahora… ¿donde están? Sólo los sacos rotos, secos en las ramitas.

 

Observación y boceto (inéditos): Irupé Roch

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos



 

domingo, 30 de enero de 2022

Lecturas del estío

Un gran plan para este tórrido estío es comenzar un intenso periplo y recorrer las páginas del autor más polémico del mundo. Y si de viajes se trata, la tercera novela del galo rebelde y Premio Goncourt (muchos dicen que el galardón es incluso más importante que el mismísimo Nobel) no te va a dejar indiferente. De la mano de nuestro Verde Platónico y viajero experimentado, Nicolás García Sáez, tendremos algunos encuentros en donde nos vamos a zambullir dentro de las aguas tropicales de esta obra ambientada en el intenso Oriente, una lectura tan picante como seductora, tan disruptiva como inolvidable. 

 

viernes, 21 de enero de 2022

¨Doble o nada¨ celebra y te invita

Damas y caballeros, su atención por favor:

La exitosísima ¨Doble o nada¨ cumple un año en las carteleras de Madrid y para celebrar este excelso acontecimiento…¿adivinen qué? La mejor obra de teatro de estos tiempos turbulentos, protagonizada por nuestro querido Verde Platónico, Miguel Ángel Solá, y su talentosa compañera, Paula Cancio, te regala una semana gratis, free, sin cargo, para que, en el día y horario seleccionado, te sientes en las confortables butacas de la sala que hoy y ahora la expone. Camino allanado, simple, sin vueltas, de este modo podrás verla, escucharla, presenciarla y luego recordarla. Amiga, amigo, estarás ante una obra que triunfa, resiste, aguanta, agita, arenga, promueve, interpela, te mueve, te conmueve, te enseña, te emociona, te hace vivir un momento eterno e inolvidable. Dar es darse y el Universo (está en boga expresar esto) siempre devuelve tus actos de generosidad. Luego, en el día a día, suele suceder que el más tenaz practicante del altruismo se quede con las manos vacías, de tanto dar o porque del otro lado se quedan solo con la parte del Universo que les conviene entender. Pero aquí confiamos plenamente en el destino de esta noble invitación. 

 

martes, 18 de enero de 2022

Semilla entre el fuego

Ella ha caído muy lejos.

 En los campos que arden tambalean los cuerpos mientras el mar se rebela Nada sabe de series que trituran su piel. Renunciando al rebaño en la danza del fuego asomó, haciendo señas, solitaria, hacia un rayo de sol. Gracias a él pudo extender su columna, al sorber esa gota que la tierra le ha dado, empujando segura, animándose a brotar.

Gratitud al azar que pudo mirarla, en la voz que ha pintado su coraje a nacer, descubriendo su fuerza a romper el hastío, al resguardo de la vida encontró su lugar.

                                                              

Texto (inédito): Silvia Chaher

Ilustración con texto (inéditos): Irupé Roch

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

#No es calor, es desmonte

 

domingo, 16 de enero de 2022

Limbo

Es imprevisto el limbo en el que te siento / a la distancia sigo descubriéndote / la noche vigente en la que despertó mi memoria / difusa y, esta vez, sin desaparecer / diste un paso al costado / con valentía insignificante  y la impaciencia de permanecer / despojado en tu defensa.

A la velocidad que pasan alineados / los escudos bordean la banquina / cayendo, brillan en el que sigue / como máscaras que derrumban / la muralla de la impostura

Crece desde adentro / la crónica estoica y repetida / no hay promesas incumplidas / nada es suficiente por fuera

En tus pasos al abismo / borrachera que olvida al devolver / el juicio que corrompa / una noche azul cualquiera.

Tu cuerpo inerte en escalofrío es solo un tapiz de celebración.

 

Texto (inédito): Silvia Chaher

Ilustración (inédita): Selene

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

domingo, 9 de enero de 2022

Free lance

Y en esas playas raras que, de tanto recorrerlas, sobre un balneario fantasma y desde un hotel abandonado…el dulce recuerdo de lo que no se sabe si fue, o continúa presente, o solo fue un chispazo, junto al Mapocho, contaminado, un domingo en Santiago / o viendo a las palomas, en la playa de Flamengo / o comiendo chipá con champán, en aquel arrabal de Asunción / antes, mucho antes, de convertirme en el free lance de moda, la firma waw en líneas aéreas, en diarios y revistas dedicadas a los viajes y al turismo / yo, viajero trotamundos, pero muy disciplinado, digamos, a la hora de plasmar, con mi pluma inquieta y mi ojo voraz, aquellos derroteros / senderos entrañables, intensos, legendarios, hasta transformarlos, tantas veces, en crónicas para el lector y la lectora que me envidiaban cuando sufría por vivir sentado más de la mitad del tiempo de mi vida (inquieta, siempre encendida) adentro de un avión, adentro de cualquier medio de transporte o despertándome en lugares que ni sabía dónde, cómo, cuándo, quién…

                                                                         

Nicolás García Sáez Free lance Como la lava leve EDITORIAL OLIVERIO

Puerto Rico, Botswana, Napa Valley, Cochabamba, Amsterdam, Barcelona, Oviedo, Oruro, Gaiman, Tucumán, Málaga, Marbella, Quito y Macchu Picchu / Huelva, Tenerife, Rawson, Trelew, Edimburgo, Villazón, Ciudad del Este, el Titicaca, Ciudad del Cabo, Tandil y los siete lagos del sur / Chaco, Entre Ríos, Formosa, Río de Janeiro, otra vez la Patagonia, Los Ángeles, Santiago, no de Chile, sino del Estero (después vino el de Chile y varias veces) / y también: Las Vegas, por duplicado y con diez años casi exactos de diferencia entre un viaje y otro y Edimburgo (sí, otra vez, quise ver los escenarios de Trainspotting) / Cadiz, Bruselas (¿por qué Bélgica es tan pero tan previsible?), Sudáfrica y San Francisco, el de California. / Asturias, Iguazú, Paraná, Panamá, Bilbao y Gibraltar / Zambia, arrabales oscuros, lejanos y africanos, la boca sedienta de un lobo infinito en plena tregua de guerra y en donde no pisaban ni las sombras de esos mismos arrabaleros / ¿ qué hago acá?¿adónde estoy?¿qué día es hoy?¿quién soy? / Jujuy, Miami, Zimbabwe y Galápagos, Cuernavaca, Londres y Oaxaca / San Sebastián, Aruba, San Juan, Puerto Madryn, yo quise volver a Amsterdam, pero me enviaron a Galicia, dormí en Venecia y me desperté en Lyon ¿ dónde estoy?¿en qué idioma tengo que hablar?

                                                

Extraño a mis padres, a mis hermanos, a mis amigos, a mis novias que tan comprensiblemente me dejaron porque yo tuve que dejarlas antes por el deber de tener que cumplir con: mi cámara de fotos que me acompañaba dentro de trenes, barcos, ferrys, lanchas, avionetas, motos, camionetas, camiones, autobuses y aviones con  turbulencias feas, feas, feas / hubo hasta submarinos, damas y caballeros y más de uno, hubo un viaje en globo que se pinchó, hubo helicópteros que derraparon, hubo autos que chocaron, hubo barcos africanos que casi se hundieron en medio de un río (el Okavango) repleto de cocodrilos, recuerdo las pirañas en el Pilcomayo, a pocos centímetros de mi piel / no, queridos amigos, amigas, aquello no era vida, nada que envidiar, eso se los firmo, anoten, agenden /  Marco Polo ya no estaba, Da Vinci suspiraba y yo solo quería quedarme tranquilo, acariciar y solo eso, acariciar la cabeza de mi perro, en un lugar sereno con agua, sierras y aire puro, mi casa, un jardín, una huerta, mi biblioteca, tinta china, algunos pinceles y nada más / pero entonces hubo un exilio europeo, que duró seis años (de esto hablaré, quizás, en otro poemario) / y hubo una vuelta a mi Patria Hermosa y aturdida y, apenas aterricé, me ofrecieron viajes, viajes, viajes, tapas de diarios, de revistas, más viajes (qué suerte, dirá usted y yo le insisto que no) / entonces elegí, eso ,elegí ser emigrante de mi nuevo viaje interior, que yo exteriorizaba entre ríos y sierras concretas, entre nubes de algodón naranja y rosa, violeta y púrpura y azul, ah...las nubes del verano, qué delicia, antes o después de cada tormentón, colores que encendían todo mi presente.


Fragmento del poemario ¨Como la lava leve¨ (inédito en redes sociales): Nicolás García Sáez

www.nicolasgarciasaez.com

Ilustraciones (inéditas): Irupé Roch

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos


jueves, 6 de enero de 2022

Moraítos están los tinteros

Los únicos presentes…son los tinteros. Ellos saben lo que cargan en cada renglón y lo que se deja entre líneas. Son marcos de contención, por contraste. Por incesantes no paran de escribirse. ¡Cuántos recursos encuentro en los tinteros! Están morados los tinteros, yodados, octopodalicos, octávicos, alérgicos de distracciones. Los tinteros son tomográficos, nuclean pasado, presente y futuro, intensifican, comprueban con la exactitud que nos pone de pie. Apelo a los tinteros cargados por ser imparables envases transmutadores, a mayor contraste, mayor presencialidad. Qué magnitudes tienen los tinteros gracias a sus rayos x, introducidos a lo que sucede, nobles por garantizar lo que cargan, autenticidades violetas espectrales, equiparticiones, estratopausas téslicas. ¿De qué color cargan las tintas de sus tinteros?

 

Texto (inédito): Ruth Moratilla Sanz

 Collage( inédito): Selene*

 *Artista plástica

 Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

miércoles, 5 de enero de 2022

Breve pero necesaria catarsis Verde, Platónica y Paralela para comenzar el año y despegar hacia un horizonte más despejado

 La pregunta que varias decenas de millones de personas nos hacemos, cada vez con más insistencia, es: ¿qué tendrán adentro del marote (coloquial, apto en Argentina y Uruguay)  aquellos y aquellas que juegan todo el tiempo con nuestras vidas? ¿de donde les brota tanta desidia, tanto turpitudo, tanta dummheit desenfrenada?  Corazón, ese organito, ya nos hemos dado cuenta y hace muchísimo tiempo,  no lo tienen, no hay, no existe, o al menos hacen todo lo posible para demostrarnos que ahí ya no late nada y, si queda algo, probablemente esté  criogenizado , como el mito de Walt Disney, claro, con la diferencia de que les incansables corruptes de siempre (en este espacio a veces agregamos la ¨e¨, por si entre los/as/es lectores existe algún/a/e aficionado/a/e al dialecto que nos remite al tereré) no tienen ningún tipo de gracia, mucho menos podemos pensar en alguna clase de talento. 

En medio de una tercera ola repleta de contagios que (luego de un enésimo año imposible de remar, en lo económico y en lo sanitario, además de varios etcéteras tan argentinamente remados) nos está nublando, otra vez,  el verano a todos/as/es, lo telúrico parece ir horadando hacia futuros sismos mientras el maniqueísmo infantiloide sigue haciendo estragos en una (aún) considerable porción de la ciudadanía. ¿Ser cómplice silencioso de estos ixodoideos/as, de estos παράσιτος (en griego, del original) cuya bandera es la inconmensurable estulticia. la inacabable rapiña, la altísima hipocresía…es formar parte del problema? ¿usted opina que si o que no? ¿y la indiferencia ombliguista? ¿y la indignación selectiva de aquel o aquella o aquelle que solo ve/vislumbra/capta el inconveniente cuando lo tiene frente a sus narices? Antes, durante o después muchos y muchas y muches ignorarán olímpicamente todas las alarmas que se están encendiendo cuando, por ejemplo, se estén incendiando la mitad de las provincias de su/nuestro amado país, o cuando extraigan o birlen (como ya lo hicieron antiguamente los españoles) la riqueza que nos sigue dando nuestro subsuelo y/o la Pachamama. Ahora, por si no fuere o fuese suficiente con las decisiones que toman estos  cráneos iluminados del desencanto,  nos desayunamos, en medio de esta variante covídica impronunciable, con la mala nueva de que se habilitó la exploración en la costa de Buenos Aires. Suponemos, casi podemos asegurar, que alguno/a/e se alertará con este tema, o se enterará de su existencia, cuando esté chapoteando alegremente entre las olas del Atlántico y, en lugar de la deliciosa y refrescante agua salada, se trague un litro de petróleo, de allí nuestra imagen del día de hoy.

¿El Estado es un reflejo nuestro, tuyo, vuestro? Estimados gurúes de la New Age más comercial: a veces si, a veces no, puede que si, aunque en este o estos casos es casi seguro que no, pero en ese purgatorio y en esa duda es donde nace otra oportunidad.

¿Hasta cuando se seguirá bicicleteando la Ley de Humedales? (¡Ley de Humedales YA, ¿qué es lo que no se entiende de su imperiosa necesidad?!) ¿ hasta cuando el glifosato envenenará diariamente nuestra comida?. Mientras tanto se les sigue pagando, con inmensos esfuerzos ajenos, o sea, que no les pertenecen, sueldos siderales a empleados nuestros que (lo dijeron un montón de pajaritos) solo se dedican a beneficiarse entre ellos y a complacer a sus amigues, pleno 2022, no sin antes complicar la existencia de quienes los sostienen. Ya se ha dicho alguna vez en este espacio: el día que un extraterrestre aterrice en este país, no va a poder creer que aún exista esta Divina Comedia posmoderna, que en realidad es más vieja que nuestra escarapela. 

Todos y todas y todes son amables participantes/as de la voluntad que le ponemos y le seguiremos poniendo a este año para que por fin despegue y se destaque (para bien) del resto de los años, uno más infumable que el otro, si miramos para afuera, rescatables si nos miramos hacia adentro y a nosotros mismos. Quejarse, resta. Agradecer, suma. Pero la ecuación será sincera y realizable cuando dejen de perturbar nuestro día a día. Mientras tanto, a esos de siempre, ni las gracias por nada.

CCLVP&P

viernes, 31 de diciembre de 2021

Año nuevo


 



Entre los integrantes y las integrantas (Word subraya en rojo este adjetivo una vez hecho el intento de feminizarlo, que conste) de este numeroso y cada vez más reconocido Colectivo, tenemos siempre un diálogo muy fluido (virtual o presencial) que, según el momento o la ocasión, puede comenzar con pareceres técnicos/creativos específicos (pregúntenle, por ejemplo, a Irupé, nuestra ilustradora estrella, con qué meticulosidad tan lúdica emprende cada uno de sus trazos para realizar las imágenes inéditas que luego podemos disfrutar en este espacio) y que, más tarde o más temprano, cabalgan o deambulan o naufragan e incluso se zambullen, esos mismos pareceres, hacia y dentro de horizontes variopintos, mencionaremos entre ellos al Balance Anual que muchas y muchos comenzamos a realizar en septiembre y octubre, para luego poder tener un margen de algunos meses y así contar con la posibilidad de ajustar y mejorar lo que haga falta. Cada uno y cada una ya habrá hecho o estará haciendo ahora mismo su propia introspección, sintiendo si la balanza va a uno u otro lado, o si se bambolea hacia direcciones desconocidas, o si apenas se movió del mismo lugar en el que se encontraba el año anterior, algún budista podría añadir aquí que ese último es un estado ideal.

Bebiendo de las fuentes de nuestra ideología o idiosincrasia o sentir general, partiendo de las particularidades de cada uno y de cada una, con nuestras pequeñas, medianas o grandes diferencias (que suelen ser pequeñas) podemos decir que nos inclinamos hacia el optimismo y preferimos el crecimiento, aquí promovemos el mérito, el esfuerzo, la resiliencia y el éxito, confiamos en los emprendimientos y en la creación permanente de mundos paralelos e independientes, ya sean individuales o colectivos. Este año ,los datos los pueden ver aquí, hemos publicado mucho más y mejor que el año pasado, que también ha sido un gran año (en cuanto a lo creativo y a nuestra unidad) dentro de lo desastroso que pudo haber sido el 2020 por causas que son de global conocimiento. Hay publicaciones, en este blog de Los Verdes Platónicos y Paralelos, que reúnen miles y miles de lecturas. Nos sorprende ver el eco inmenso que luego van ganando en las redes sociales. Teniendo en cuenta, además, que utilizamos como base de difusión masiva una plataforma tan clásica y encantadora como un blog, ya mismo podemos alzar las copas y festejar.

 Somos muy sensibles y estamos muy atentos con lo que sucede a nuestro alrededor, es raro, muy raro que algún político o alguna política nos represente o merezca nuestro respeto, intentamos ir siempre por otro lado ya que el que aquellos susodichos proponen o gestionan (mal) nunca nos ha hecho conocer ningún puerto potable. Si nos representan, y también respetamos y queremos mucho, a grandes creadores, los de siempre, los nuevos, muchos y muchas de ellas también participan en nuestro proyecto. A todos ellas y a todos ellos y con todos ellos y con todas ellas, queremos desearles un Feliz Año Nuevo. Sabemos de antemano que el que viene puede resultar difícil, como todos los vividos hasta ahora, pero también confiamos (la utopía es parte de nuestra materia prima) en el futuro y en que el mundo que se avecina será muchísimo mejor.

Colectivo Cultural Los Verdes Platónicos y Paralelos

Editorial Oliverio

Editorial Sátira y Musa


viernes, 24 de diciembre de 2021

Navidad

El coro es maravilloso, solo hay que escucharlos. La letra (pergeñada o elaborada en Austria y hace más de 200 años por la dupla Gruber-Mohr) aún nos sigue conmoviendo. Honramos y respetamos al niño Jesús, aunque en esta trinchera intensa nos acordemos más seguido de Buda, a él le rendimos pleitesía. Dicho esto, es muy probable que esta noche y en muchas mesas no haya ni paz, ni amor, ni siquiera un plato de comida. Hablando de niños, de niñas y niñes, no hay que olvidar tampoco que solo en este bendito país alrededor del 55 por ciento de la población infantil (si, leyó bien, alrededor del 55 por ciento en el país de las riquezas naturales) la está pasando horriblemente mal y esta navidad y muy seguramente el año nuevo, no sean la excepción a esa desgracia, culpa total y absoluta de la politiquetería de turno. Nos acordaremos de todos ellos también, pero solo brindaremos por los primeros, los indefensos, deseando que las cosas se solucionen raudamente y sin más dilaciones. Así las cosas, también queremos brindar por los que tenemos el gran privilegio de contar con alimento y compañía. Ojalá, y esto casi seguro es un deseo utópico, en las próximas navidades haya Salud, Dinero y Amor para la Humanidad, Salud y Amor para todos los seres vivos del planeta.

 Colectivo Cultural Los Verdes Platónicos y Paralelos

 

Nuestro agradecimiento a Eve Carbó, integrante histórica de Los Verdes Platónicos, miembro (miembra) del coro que aparece aquí filmado, el domingo pasado

Video (inédito): Nicolás García Sáez 

 

jueves, 23 de diciembre de 2021

Burla

Un pájaro se burla de la noche y ríe desde su bastión verde. “Falta mucho para que salga el sol”, dicen los patios. Sonidos blancos se mojan en las sombras y callan. Obstinada, una risa precoz salta disparada hacia el este, llevando tras ella la estela aguda de ladridos insomnes.

 

Texto (inédito): Irupé Roch

Foto (inédita): Analía Saharrea

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

domingo, 19 de diciembre de 2021

Las cartas marcadas

Los lugares ya están ocupados, las hojas marcadas, al final de la sala una silla vacía, él te vio y no pudiste hablar, una frase que balbucea la interferencia del tiempo. Distraerlo no es fácil en su discontinuo movimiento. La clase aún no ha terminado, te quedás, él se va, qué episodio solitario dispara tu ausencia, aluvión de lava que vuela en cenizas, las gotas de sangre dibujan tu mantra y el agua las disuelve sin piedad. Se hizo muy tarde para salir, algo de sensatez permanece en un libro, la letra desprolija no se alcanza a leer.

 

Texto (inédito): Silvia Chaher

Foto (inédita): Analía Saharrea

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

sábado, 18 de diciembre de 2021

Dando el cante en Sinzigia

Abajo del peral de Sinzigia, bajo su sombra y sus frutos / por sobre sus raíces nos reunimos / y es que en Sinzigia se oculta, se transita o se eclipsa / todo puede ocurrir en ese mismo tiempo alineado / allí se dan las grandes revisiones para la conjunción.

No buscarás Sinzigia, no está marcado en el mapa / con Sinzigia se enlaza o no se enlaza ya que una conjunción, por subordinante, es impropia / solo la existencia de un rango inferior anula su función / venimos a cántaros rodados /así, como por decante /abro y me abanico de peras fulgurantes / de sustancias que corren a saludar

 

Texto y foto(inéditos): Ruth Moratilla Sanz

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

lunes, 13 de diciembre de 2021

Cortometraje Verde Platónico y Paralelo (versión diciembre)


  

Video y texto (inéditos): Nicolás García Sáez

Edición (inédita): Ximena Romero

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 


sábado, 11 de diciembre de 2021

La clave final

Escribió aquella palabra en la primera página del cuaderno, sin saber que cambiaría el rumbo de mi vida. Descubrí el cuaderno por casualidad, mientras empacaba las pertenencias de la abuela Nora, que ya no está en este mundo. Y me apropié de él sin que mi padre lo supiera.

Heredé de ella el carácter, una mecedora y dos gatos, Panino y Salamito. La abuela era fanática de las “picadas”, esas costumbres humanas del siglo pasado. Hablando de tiempos lejanos, me contaba anécdotas sobre el olor del asado y cómo se le hacía agua la boca cuando su papá lo preparaba. Nunca llegué a probarlo, desde que nací comemos alimentos fabricados en casa con la impresora 3D. Las autoridades dicen que esto es lo más saludable y que los hidratos de carbono son la base de la pirámide alimenticia, lo vienen promocionando desde épocas remotas. Sin embargo, la población mundial es cada vez más joven. Las muertes repentinas están a la orden del día y de la noche. Nos vamos de forma abrupta y a nadie parece importarle.  A veces sospecho que es por la alimentación y otras veces por los brebajes que nos recomiendan y sugieren tomar. Dicen que son seguros y beneficiosos, pero no nos permiten conocer sus componentes. ¿Te das cuenta?, huele a Panino y Salamito encerrados.

La humanidad se fue transformando, las masas olvidaron hasta el mínimo raciocinio. Como alguna vez expresó Le Bon, en ellas se borra lo intelectual y predomina la credibilidad.

Mi abuela perdió a sus familiares y amigos. Intentó convencerlos, pero no hubo forma, ellos eran demasiado buenos e ingenuos. Nora también era buena, sin embargo estaba dotada de un elevado instinto de supervivencia, aunque esto no evitó que se sumiera en un pozo depresivo. Luego conoció a un grupo de personas, quienes la apoyaron y le enseñaron lo que escribiría en aquellas hojas que ahora me pertenecen. Sus seres amados no pudieron distinguir la realidad que danzaba, de la forma más descarada, delante de sus ojos. Y el primado negativo hizo gran parte del trabajo sucio.

Así fue como, poco a poco, nos convertimos en transhumanos. Las autoridades indicaban que esto mejoraría nuestras capacidades físicas y mentales. Llegaron los implantes, softwares, nanobots, modificaciones genéticas, bebés a la carta (mi generación es estéril) y mucho más, pero no quiero extenderme porque ese no es el punto. Lo que nunca informaron es que un tercio de la población sufriría lesiones en los ensayos experimentales de nuevas tecnologías. Y que sería el fin de la libertad, el desvanecimiento de la ética y la aniquilación del ser humano como se lo conocía.

Estamos todos conectados a una gran red. No hay secretos, nuestra mente es un libro abierto para quienes tienen el poder. Ellos son capaces de insertar pensamientos y sentimientos como les apetezca. El concepto de privacidad se esfumó. Los grupos humanos que se rebelaron fueron perseguidos, como pasó en la Edad Media. El mundo volvió a naufragar en la oscuridad.

Yo no tuve opción, me marcaron al nacer. Mis padres no fueron tan valientes como Nora, ellos bajaron la cabeza, pensando que eso les otorgaría una vida normal. Todo nos lleva a pensar que no tenemos escapatoria, pero sí la hay. Puedo comunicarme sin que lo capten, salir de la espiral del tiempo, escarbar en lo profundo y resonar. Tesla lo sabía, el Universo es energía, frecuencia y vibración. También Gariaev hizo su aporte con la genética de ondas.

La clave para evadir a la gran red está en el legado de mi abuela, en esa palabra escrita en su cuaderno. Y no hablo de cualquier cuaderno. Hablo de la bitácora de una oveja negra en el ocaso de la humanidad.

 

Cuento (inédito): Laura Chiavetta

Ilustración (inédita): Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Paralelos y Los Verdes Platónicos

 

viernes, 10 de diciembre de 2021

Nuevos mundos

Para todos los amantes del cine más independiente (incluso independiente del ¨cine independiente¨) esta tarde, dentro de pocas horas (información en el flyer) podrán apreciar una muestra única y virtual en la que participa nuestra flamante Verde Paralela, Ximena Romero, probablemente una de las figuras más destacadas de ese cine que algunos y algunas hacemos o intentamos hacer a salto de mata, de manera autodidacta o en talleres que se van gestando cuando se atraviesa la neblina y la curiosidad hace acopio de entusiasmo, aquel que trasciende los vientos y las mareas y las infinitas dificultades que suelen aparecer cuando las cosas se hacen con nobleza, talento, sin dinero y al margen del mainstream o el gobierno de turno. Un click et voilá, allí se hacen mundos.