viernes, 24 de febrero de 2023

Una prestigiosa fotógrafa chilena nos cuenta su experiencia luego de leer ¨24 horas con mi Álter Ego y mi Súper Yo¨

Nicolás García Sáez

Hace algunos días terminé de leer “24 horas con mi Álter ego y mi Súper yo”. El título de esta obra de teatro, de Nicolás García Sáez, ya me generaba intriga, de antemano imaginaba un diálogo interno y complejo. Me vi gratamente sorprendida por el formato en que está escrito, lírico, coloquial y provocador, una propuesta que invita a sumergirte en ese mundo intenso y tormentoso de los protagonistas, que es uno solo, en donde la luz y la oscuridad hacen el amor durante 24 horas, sin respiro, una montaña rusa de emociones para el que la vive y para el que la lee.

A medida que avanzaba con el texto, fui ingresando en ese living oscuro, un ambiente sórdido del que se puede salir…pero no se quiere, allí los diálogos son demasiado interesantes, la condición de voyeur me hacía permanecer expectante, seducida, pude sentir que estaba en la escena, muy cercana a los personajes, o al personaje, será que Yo, Álter Ego, el Súper Yo  actúan como un espejo de mis propios diálogos internos, que muchas veces van y vienen en forma reiterativa, casi en espiral. Un texto brillante, lúdico e inteligente, me encantó su humor negro, por momentos sentí mi propia sombra escorpiana y luego percibí el alivio al encontrarme con unos párrafos amorosos y poéticos, que cada tanto volveré a releer. El Ello, el Complejo de Superioridad y el Complejo de Inferioridad también son bienvenidos a la  fiesta introspectiva.

Leo y aplaudo la valentía del autor y la de sus protagonistas, o su protagonista, que se permiten interactuar durante 24 horas ininterrumpidas y pensar y luego decir lo que quieren, lo que sienten. Algo que ninguno o muy pocos  de nosotros nos permitimos en algún momento de nuestras vidas, aunque quisiéramos abordar con urgencia nuestra propia introspección.  

Decidí llevar esta obra de teatro a mi casa del Delta y dejarla a mano para los turistas que la visitan con frecuencia, lugar ideal para la lectura y, por qué  no, para la contemplación de uno mismo.

 

Texto (inédito): María Paz German

Diseño de tapa: Carina Ponieman

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

jueves, 23 de febrero de 2023

Florecer

Estoy sentada frente a uno de los varios cuadernos donde plasmo ideas a diario, bajo pensamientos al papel para liberar una mente ajetreada. Me descubro  haciendo dibujos de pequeñas flores de cinco pétalos y, con actitud meditativa, suelto mi mano y dejo que se arme un marco floral que adorna la hoja. No recuerdo desde cuando mi mano dibuja flores.

Espejos simbólicos en forma de líneas y colores, reflejando nuestra preciada imaginación. Un hilo invisible une nuestra mano a nuestra alma, para quien busque  expresarse, sacar afuera todo un mundo maravilloso creado por pensamientos, deseos, algunas represiones y mucha magia.

Dejar salir todo ese caudal de información tan íntima, saltando la razón, sorteando el propio juicio de lo bello o lo incorrecto.

Dibujar es el lenguaje que habla de nuestro ser más auténtico, quizás por esto, los dibujos que hicimos de niños nos llaman tanto la atención y nos evocan recuerdos de la tierna infancia, donde fuimos seres tan puros, transparentes y libres, que no temíamos escuchar ese deseo de registrar lo que pasaba por nuestra mente, la interpretación de la realidad o lo que sentíamos.

Poderoso espacio de creación, de libertad que, en ocasiones, se presenta como estar de pie frente a un abismo de grandiosidad.

Esa hoja en blanco que espera por tu visión, aguarda esa mirada que aparece cuando cerras tus ojos físicos y comienzan a llegar las imágenes verdaderas, los colores más brillantes, que buscan ser observados, ser vistos.

Ese espejo se presenta ante vos, a veces en forma de hoja, de una agenda o un papelito solitario que estaba sobre tu escritorio. Si tu mano comienza a dibujar, solo hay que dejarla florecer.

 


Texto (inédito): María José Quiroga*

Imagen(inédita): LVP

*Terapeuta

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

domingo, 19 de febrero de 2023

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (cuadragésima novena entrega)

CARTEL: Viernes, 02,00 horas

BUSTOS:

La cama, aquí, sin vos, es cualquier cosa,

no mi cama. Es cama, sí, pero no le creo.

A simple vista lo parece, pero no.

Son mil días de tenerte como lado,

con sus noches, sus enojos y

 sus ¡vamos!, ¡a arrancar de nuevo!,

a darnos algo, a recibir el vuelto.

No me pidas que me duerma, que no puedo.

Ni que deje de dar vueltas al balero,

porque el balero es eso, de eso juega,

hasta que emboca, acierta y entra al hueco…

y entonces… va de nuevo, y otra vez, y luego…

Que el trabajo, que el descanso, que mañana…

Que este instante, que esta cama, que tan lejos…

Que todo tiene de su parte y contraparte

Exudo el malhumor de los imberbes

que desesperan por crecer y conocerte

para dejarte con la boca abierta

por capacidad torácica, durezas,

y por el ritmo febril y caudaloso,

que a la tercera cansa,

y a la cuarta aburre,

y a la quinta desengaña.

Pero no lo saben -yo no lo sabía siendo joven-, cama.

Ni uno, ni lo otro,  ni lo de más allá, ni casi nada,

pero, esto,  a lo que llaman “cama”:

¿con qué pan que no seas vos o vos, se come?

Más de uno murió así, o enfermó así,

de frío y con presagio de adeudarte el resto.

 


Desde Madrid, cuadragésima novena entrega. Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Imagen (inédita) a sus 8 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

miércoles, 1 de febrero de 2023

Sin sonrisas

Una cara pálida, tan delgada, tan blanca, como la misma hoja que la sostiene. Sonrisa invertida, dijo la especialista, lo que para mí podría haber sido un emoji de carita triste. Ahí, sonrisa, no hay. Veo un inmenso sufrimiento SIN ATENUANTE. Una boca grande, eso sí, sellada, muda, pueden adivinarse gritos contenidos, desesperados, desgarradores, inaudibles. Los ojos como tajos de una lata, firmes, largos, hechos con la fuerza y precisión de una sola puñalada. Pero de una lata llena de pesar, dolor y angustia que se derrama y gotea incesantemente por la cara. Dos burbujas rosadas de pómulo, como un atisbo de vida, de esperanza. Sólo una cara, sin extremidades, intuyendo, casi con certeza, que no podía disponer de ellas. Títere sin hilos de una obra macabra, ya escrita, premeditada. En una cara sin cuerpo, no hay lugar para un corazón. Trazos invisibles, para quien no quiere ver.

 

Al unísono y en un solo grito: 

 ¡JUSTICIA PARA LUCIO!

 

Texto (inédito): Gloria Bono

Imagen (inédita): LVP

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

martes, 31 de enero de 2023

Sátira y Musa y el Rock


 
Nicolás García Sáez

¿Qué son los silogismos, las sinergias, las sincronías? Básicamente, podemos decir que son potenciadores, multiplicadores.

Dice Brian Wilson, el otrora atormentado vocalista, líder y compositor de los Beach Boys, que se inspiró en el ¨Rubber Soul¨ de los Beatles para componer ¨Pet Sounds¨, su Obra Maestra, encomiada por absolutamente todo el mundillo especializado del Rock de todos los tiempos. Dicen los Beatles que se inspiraron en ¨Pet Sounds¨ para componer su legendario y archi escuchado ¨Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band¨. Y si bien esto sería algo así como un eco del eco de un silogismo, la metáfora de la sinergia, o algo así, un momento único, mejor dicho, sincronicidad teñida con el irrepetible espíritu de camaradería y dulce y lisérgica competitividad que había entre toda aquella entrañable manga de hiper inspirados (hoy todos abuelitos octogenarios, los que han sobrevivido), no deja de ser llamativo como siempre, si así lo deseamos, estamos a dos palmos de la Felicidad. Escuchen los discos mencionados si no nos creen. Así las cosas, por un mero silogismo, o la mera sinergia, o la inesperada asociación o sincronías variopintas, Sátira y Musa tuvo su nacimiento, al menos el implicado con el universo visual, acompañando, de una manera u otra, a la primera línea del Rock Nacional. Rock de cabotaje, dirá aquel que tiende, desde esta patria sufrida y saqueada, a mirar siempre con mejores ojos a lo que pasa en Europa o Estados Unidos. Pues no, querido/a nuestro/a, allá también se cuecen habas y acá no dejamos (cada vez más, gracias a los ¨gobernantes¨) de exportar talento Premium, del mejor y del más solicitado.

Hablando de Roma, o de Londres, o de California, podremos, por fin, ir al grano: Carina Ponieman, gran amiga de uno de los autores del primer catálogo de Sátira y Musa, fue la encargada de diseñar magistralmente las tres primeras tapas de esta editorial: la de ¨Rossetti¨, la de ¨24 horas con mi Álter Ego y mi Súper Yo¨ y la de ¨Contra Goliats¨. Hubo diseñadores que, con el lento o raudo paso del tiempo, se fueron acercando a estas obras, a esta editorial independiente incluso de las ¨independientes¨, que se gestó en el medio de las sierras cordobesas, sin Internet, con presupuesto cero y miles de contratiempos, todo gracias a -además de Carina- una pujante cofradía de autores y autoras y prologuistas inmensamente reconocidos, un Dream Team que nunca dejó de creer en el proyecto, una suerte de Fitzcarraldo editorial. Esos diseñadores, decíamos, tuvieron (y deben seguir teniendo) en sus manos estos tres libros y todos y todas coincidieron, sin ruborizarse, en algo: el diseño de Ponieman era perfecto, armonía entre los tonos elegidos y los trazos que acompañaban a cada tapa, conjugando al unísono en algo que hacía cosquilleos de placer, el súmmum de un gran logro visual. 

Carina es una de esas damas alegres y encantadoras que te caen un día de visita a las sierras de Córdoba y, en el medio de una charla en el living de tu casa, al rato, te dice: ¨ de acá me voy mañana para Mendoza, a lo de Gustavo, a escuchar su nuevo disco¨. Gustavo es Santaolalla, el músico Multioscar Multipremiado de mega fama mundial, que también vive en Los Ángeles, en donde también vive Brian Wilson y en donde también…ah, las sinergias, los silogismos, las asociaciones, las sincronías, la inspiración... Ponieman la tuvo en dosis exactas, perfectas.

Carina Ponieman fue la autora de las mejores tapas de nuestro Rock Nacional, recordamos aquí algunas de Charly García, de Nito Mestre, de Moris, de León Gieco, de Edelmiro Molinari, de Mercedes Sosa, de Divididos, de los Fabulosos Cadillacs…es, además, una de las integrantes de la foto más famosa de nuestro rock, aquella ochentosa en la que aparece junto a Spinetta, Charly, Santaolalla, Calamaro, Zabaleta, etcétera y fue también parte del primer semillero de la mítica revista ¨Cerdos y Peces¨ (googleadla, si no la conocéis). Dicho todo esto, y todo lo bueno que aún queda por decir, fue y sigue siendo un Gran Honor contar con su presencia en nuestro pequeño, primer, gran catálogo.

 

Sátira y Musa / Primer Catálogo

Rossetti, de Isabel Steinberg, prólogos de Amalia Sato y Walter Romero

24 horas con mi Álter Ego y mi Súper Yo, de Nicolás García Sáez, prólogos de Sandra Commisso e Isabel Steinberg

Contra Goliats, de Guillermo Soppe y Cecilia Galeano, prólogos de Jorge Palant y Maristella Svampa

Diseño de tapas: Carina Ponieman

Algunos trabajos de CP se pueden ver en:

algunastapas.blogspot.com

En la página de Facebook ¨Spinetta es inmortal¨ (30 de marzo de 2018), Hilda Lizarazu te cuenta la historia de la foto aquí mencionada


lunes, 30 de enero de 2023

Como Lázaro

Nicolás García Sáez

Y aún estás ahí, baladí, / buceando / en lo nauseabundo / del mudo vocablo. / Vanidoso valor.

Te hablan / del acto feroz  / de la piedra del hambre / lanzada a un niño y su abdomen, por ejemplo.  / La sólida acción petrificada. / El mundo te habla. / Nadie espera tu registro. 

Levántate y anda. / No te quedes pescando / algunas palabras. / A veces son peces muertos, / prematuros en su morir.

Calza tus ideas. / Deja que los peces respiren. / Levántate y anda.


 

Desde Uruguay, poema (inédito): Sandra Escames

Pintura (colección privada): Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos


 


domingo, 29 de enero de 2023

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (cuadragésima octava entrega)

Nicolás García Sáez

Sean, de Alberto Carlos Bustos. Julio de ¿19...?

No vuelvas al pasado. Dejá entre desperdicios y tesoros lo vivido -cenizas informes del diario acontecer ya acontecido-; olvidá fechas de festejos, teléfonos y nombres y apellidos y todas las demás anotaciones. Son despojos. Borrá las huellas de los tiempos idos. Y los soles y las lunas que ya fueron. Y si son papel: quemálas. No sirven para nada. Nada las puede recordar tal cual han sido. Y si fueron ya, ¿no indica el tiempo de los verbos su derrota? Así como el espejo no retiene la implorante niñez, la salvaje juventud, la incertidumbre llena de embarazo, ni el aborto que vacía de ilusión hasta el desgarro el alma -si la hubiera, digo-; así, entre claroscuros, vamos. Y si el pasado -ese incierto espacio de lo que fue futuro entre presentes-, se obstina en querer resentir lo muy sentido por más que casi no se sienta -aun presintiendo posible lo imposible-, y tironeando como si existiera… no hagas caso. Resucitar del sueño eterno lo dormido y pretender beber del mismo una y otra vez: abisma y no da tregua a la esperanza. Te repito: no vuelvas, no te escudes en nostalgias por más deseadas y verdades que hayan sido -¡y cuánto y cómo y tanto!-, porque en cualquier hoy serían "nunca". Darán señales fantasmales de estar vivas. Ilusionan, como estrellas muertas que por años luz continúan parpadeando. No te engañes. No las llames. No las quieras reinventar. Ya tuvieron su verdad en el espacio sideral de entre tus brazos y tus piernas (quise decir "regazo", pero a mí me sale lo que a mí me entra). No te conozco. No sé si tenés piernas. Ni si tus brazos, doloridos, como el resto de tus ganas, sabrían abrazar, recordarían... Claro y conciso: no aceptes nada de eso, te decía, y sigo... Este escrito es largo y puede no gustarte, aunque sea una caricia de mis manos, escrita con tres dedos: los de pulsar todas estas teclas que me piden que te advierta -no siendo yo poeta, aunque sosteniendo el ritmo-: ¿dolor…? el justo, el admisible, y ¡adelante!... Respirá libre. Y no te duermas. Te toca la cornisa, como a todos. Y, luego: a dar el salto. Y a volar. Y a no estrellarte. Y a ser amor por el instante que te dure. Es lo que necesita y le venís debiendo a tu cerebro que no encuentra la paz. Y escribo más: “La araña que por fuera te envuelve con su seda de babear, de tus entrañas se alimenta”. Y así ha de ser hasta que despiertes y te quieras, niña. Regresá del mal sueño repetido a pulso. Leé: ya se ha vencido y su caducidad lo hace veneno. Y el veneno: envenemata, mi querida. No son Kerouac, Bukowski, tampoco el “Tempranillo”, lo que te desespera. Te falta lo sencillo, eso que siempre es,  eso que nace y muere en los sentidos siendo hoy. No eso que “ha sido -que ya fue-, y que -por quererse ir-, se ha ido. Lo que te anda faltando es quererte y ser querida. No se trata de memoria alguna. Si existiera, ya sabrías de qué daños y ladrillos estás hecha. Y qué de esa mala mezcla te deshizo. No preguntarías, ¿por qué me duele tanto...? Y el dolor -triste, indeseable-, se hallaría vaya a saber dónde… desaparecido. ¿O llegaste a creer que la muerte es para siempre? No, mi amiga... Menudo paliativo es ese para el que no se atreve a renacer todos los días. Jamás la poesía, amiga mía. Te falta retornar hoy mismo al hoy que es hoy. Es sólo eso. Y no mires atrás. No te merece. Hoy es: ¡adelante! y significa: poder tenerte siempre. Ser vos misma y a tu humano arbitrio; no al de otros y otras. Sólo al tuyo. Tenerte a vos con vos. Vos a vos misma. En tu arriba y en tu abajo, a tus costados, y en tu afuera, y en tus luces y en tus sombras. Y en tu adentro. En tu cada noche y cada día. Y estar, sentir, pensar, hacer en vos, con vos, lo que te de más ganas. ¿Sí que sí, entonces?... ¿Lo doy por entendido...? Porque, “honrarte” es eso: querer aún mucho más y más al tesoro inmenso que sos vos, para poder vivirlo como quieras. Tu tesoro viviente. Y bien vivido. Lo demás es “añadir” consonantes y vocales, que serán tu insignia, valga lo que valga tu poesía -la por vos creada, ¡jamás un paliativo!-, si lográs salir de la prisión y los castigos que te propinaste como premios: la ausencia de vos misma y el dolor, de los que mucho duelen, y que te dobla en dos. Vos o tu doble: la cuestión es esa. O quizás tu doble cara. Como las de los vinilos de mi tiempo, digo. Eso, tendrás que averiguarlo por las tuyas porque, hasta ahí, por más que quiera ahorrártelo, no llego. No sé quién pudo hundirte en un letargo semejante. Ni cómo aceptás ser ese dolor con veintitreinta casi. Creo, sí, que tu yo más mujer puede salvarte. Miráte -a la que sos ahora-, profunda, detenidamente, tal como hace con frecuencia Dios, que se observa en sus ojos chocolate amargo y dice, como yo en este momento, poeta dolorida, herida por el desamor, al que “amor” llama equivocadamente: ¡Vamos! ¡No te duelas! ¡Si estás llena de todo! ¡Si tu totalidad existe y está más que completa! ¡Lo que haya para vos, está a tu lado o va muy por delante! ¿Qué hacés ahí clavada como un poste, detenida, quieta? ¡Mové el culo! ¡No le des más peso a lo que nada pesa! “Hoy”. “Ahora”. “Quiero”. Repetílo. “Más”. “Más y abundante”. “Necesito”. “Quiero”. “El mundo es también mío”. Repetílo. “Quiero”. “Más”. Y lo que quieras, siempre, “en este mismo instante”. “El mundo fue hecho para mí”. “Nació de un pensamiento”. “Y yo también nací”. “Yo, para el mundo”. Convencida. Repetílo. No te canses. No te duelas. Repetílo. Y repetílo. Y repetílo. “Mundo”. “Mío”. “Para mí”. “Quiero”. Y, luego, lo que sientas. Respirá. Abrí el pecho y respirá feliz, profundo y convencida. Y caminá. Sola o con quien quieras. Repetí: “Mío”. “Más”. “Mío”. “Y ahora mismo”. “Mío”. Va a dejar de doler. Como en los libros. Como en los buenos cuentos con los que se llora por amor al arte o a la vida. O por ser niña o niño. Salió así, de un tirón, sin corregir. Para vos. Para que no te duela en Julio. Mil palabras justas. O mil ochenta. Da lo mismo. Sean.

 


Desde Madrid, cuadragésima octava entrega. Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Imagen (inédita) a sus 8 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

viernes, 20 de enero de 2023

Entre el verde y la sequía

Este verano estuve unos días en el Valle de Punilla, los suficientes para percibir el clima de entusiasmo de algunos pequeños emprendedores al ofrecer alimentos agroecológicos y orgánicos de la zona, que caracterizan a la región y también a sus habitantes. En sólo tres esquinas de San Marcos Sierras, estaba concentrada una parte generosa de la producción del lugar: miel y sus derivados, olivas, queso de cabra, verduras, legumbres, alguna que otra aromática…

De pronto me encontré pensando en la necesidad de retornar a las raíces, al contacto con la tierra, a observar cómo se desarrollan las plantas, cómo nacen sus flores, sus frutos, de respirar profundo e intentar saber a qué saben o a qué lugar y momento nos remiten. Yo misma tengo un rincón de aromáticas y el ritual de levantarme a contemplarlas, regarlas y, cuando aparece un brote nuevo, reproducirlas, son de las cosas sencillas que generan un gran bien-estar, aquí y ahora. No me quiero olvidar de mis cuatro plantas de tomate cherry que fueron invadidas y usurpadas por arañas rojas, ni de las albahacas que las custodian, con mucha presencia, pero con poco éxito.

Siempre tuvimos quinta en casa, ahora le llamamos “huerta”, aunque vivíamos a cuatro cuadras de la plaza, lejos del campo, claro, y recuerdo muy bien al tío Tomás, un tío de mi padre. Mi progenitor fue un carpintero dedicado, un orfebre de la madera y era un placer verlo conversar con Tomás, que de oficio era quintero. También recuerdo a un señor que llevaba todas las semanas berro, recogido de las orillas de algún río o arroyo cercano, totalmente despreocupado de los agroquímicos.

De vez en cuando, al mediodía, acostumbro ver un programa de televisión rural. Suelen pasar programas sobre emprendedores y emprendimientos (una manera muy noble y sincera de empoderarse) , historias de lugares, de hombres y mujeres que hicieron la diferencia apostando a algún cultivo, a la investigación, a la producción, no sin voluntad, persistencia y mucho trabajo. En estos días abruman las malas noticias del campo, sin embargo, he escuchado y visto más publicaciones sobre Shakira, que sobre la sequía. Las cifras de las pérdidas son millonarias y no sólo van a repercutir en los productores, sino en la economía del país entero y en la economía global. Ya nos estaba costando bastante mantener el prestigio en el mercado internacional, cada vez más competitivo, por medidas desafortunadas, que nuestros vecinos y hermanos supieron aprovechar: menor ingreso de divisa por la disminución de las exportaciones por la pérdida de los cultivos y toda la actividad económica relacionada con la actividad agropecuaria afectada, disminuida, achicada.

La condición climática está haciendo estragos en la economía nacional y regional. El interior y las economías regionales están siendo brutalmente afectados, pérdidas en las cosechas de soja y maíz y en las producciones de arroz, cítricos, yerba y mandioca. Ya a mediados del 2022, había escasez de mandioca y no se conseguían las bolsas de 25 kg, que se redujeron a paquetes de un kilogramo y a un precio muy elevado. Es una materia prima que usamos mucho en la elaboración de alimentos sin gluten. También afecta a la ganadería. Si no hay pasto, no hay vaca, si no hay vaca, no hay leche, si no hay leche… Dónde termina todo es predecible. Esto no sucedió de un día para otro, entiendo que van tres años consecutivos de adversidad climática y el gobierno, según una publicación del 15 de enero, está evaluando medidas. Me quedé sin palabras.

 En estos últimos años, el campo ha venido soportando la presión y la carga del desborde de la economía argentina y la actividad agropecuaria ha sido rodeada de un halo de resentimiento muy grande por parte de ciertos sectores que, de paso, lo han querido instalar en una porción del inconsciente colectivo. No soy economista, ni estadista, soy una simple observadora que admiro el trabajo del campo argentino y lo respeto. Por supuesto se pueden hacer análisis más técnicos y profesionales, no es la intención de este artículo. Si googlean “sequía en Argentina”, van a encontrar información con estadísticas, declaraciones y lamentaciones.

Mientras escribo, llueve, pienso tristemente que unas pocas gotas no alcanzan, es como una lavada de cara con agua fresca en un día caluroso de verano, una bocanada de aire fresco. Después de ver imágenes devastadoras de vacas muertas, peces sin río, campos secos y amarillos, vuelvo a la imagen que ilustra este texto, hoy más un deseo que una realidad. Brindis y plegarias por nuestro campo argentino.

 

Texto (inédito): Gloria Bono

Imagen (inédita): Denise Venier*

*Ingeniera agrónoma

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

miércoles, 18 de enero de 2023

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (cuadragésima séptima entrega)

Nicolás García Sáez

La señora Dellapianetti acepta que, quizás, se conforme con una vida más mediocre. Lo dice en voz baja, mirando hacia otro lado, hacia el cielo, más precisamente, mientras piensa en el infierno que fue Dirckman.

 “La señora Dellapianetti tiene el agrado de invitarles al tentempié organizado para festejar sus segundas náuseas producidas por un divertido embarazo psicológico del que signa como único responsable a su amadísimo nuevo consorte don Guadalmiro Pilatos. Asistirán a él sus gemelas que, a la sazón, ya son cuatro, por necesidad imperiosa de la biomuscularidad retrospectiva, según “Guada”; así como los finalistas del certamen.

El ágape, finalmente, coincidiría con el cierre del llamado a Concurso Público de Publicidades Institucionales patrocinado por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires; habiéndose clausurado el plazo de entrega de las obras con la ya mencionada aceptación unánime -cuatro a favor y dos ausencias delegadas en el voto del Sr. Ataúlfo Benguimango-, del Jurado de Notables. Final: seis a cero y triunfo del oficialismo)

 

Tras una deliberación de una hora y treinta y dos minutos surgen los nombres de los tres finalistas: Darío Sanjurjo (Paulis), Bustos (Bienvenido Chao), y Pep Martell (seudónimo neutro del innombrable ex amigo de Bustos, quien nunca llegó a conocer su verdadera cara, hasta que la conoció. Leer “Como por un tubo/Fonointerruptus”, para poder ustedes conocerla también.

 El premio para el ganador, resultaría del acumulado de la revisión y ajuste del P.B.I. de los últimos 70 meses, ascendiendo tal a la inimaginable suma de 250.000 pesos fuertes; una verdadera fortuna que Bustos jamás había imaginado llegar a contar con sus dedos. Y no lo hizo. No por no haber ganado el concurso, del que nunca se conoció el triunfador, sino por la mala suerte que lo acompañaba siempre.

 A la misma hora del fallo del jurado, la Plaza de Mayo era tomada por militares revueltos contra el gobierno militar y un renovado golpe de estado, una nueva vieja forma de vida nuestra, se abatía sobre la República Argentina.

 

La señora Dellapianetti trabaja en doble turno en una “tienda” y no se le caen los anillos por eso. El señor Pilatos un día se lavó las manos y al siguiente se abstuvo. Bustos siguió creando. El cuarto de millón se esfumó.

Nadie ha dicho nada. Sólo las ovejas y las cabras del Pirineo que son testarudas como Isaletta, que ya es doce hermanas que se quieren y cantan en el coro de la Divina Medalla.



Desde Madrid, cuadragésima séptima entrega. Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Dibujo (fragmentos inéditos) a sus 6 y 7 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

lunes, 9 de enero de 2023

Plenilunio

Nicolás García Sáez

El plenilunio del verano nos viene a decir, por enésima vez, que la armonía entre todos los seres vivos es posible. ¿O acaso es una utopía ilusionarse con esto?  Muy probablemente lo sea.  Todos,  todas, o al menos casi todos y todas, ya sabemos que este milagro superlativo suspendido en el firmamento fusco y titilante -que ayer contó con la ausencia de sus protagonistas estelares- se da cuando podemos, desde aquí, sobre este planeta que nos cobija y aún no ha explotado, ser testigos de la alineación casi perfecta, comulgando entre la luna y el sol, ¿acaso un romance que se viene sosteniendo (y reafirmando) entre las eternidades del tiempo?

Para los incas esto siempre fue así, algo cabal a lo que le prestaban una atención infinita, una contemplación colectiva -que hoy ya casi no existe- hacia las deidades supremas con las que convivían a diario y a las que acudían para, además de rendirles pleitesía, velar e iluminar sus cosechas y aliviar sus penas y temores. No es para escandalizar a nadie, pero a los ardores divinos entre Mama Quilla y el Inti Sol, se sumaba, se dice, el fuego incestuoso. Allí abajo, mientras tanto, reptando, trotando y volando, las víboras, los pumas y las águilas sumaban su trilogía sagrada.

Recuerdo cuando, caminando las arenas pedregosas de una de las orillas del lago Titicaca,  me zambullí en sus aguas heladas y transparentes. Nadé y seguí nadando y volví a nadar hasta que me di cuenta que no iba a entrar en calor. Yo estaba habitando la Isla del Sol hacía casi un mes (mi objetivo, luego cumplido, era alcanzar, atravesando el camino del Inca, la cima del Macchu Picchu) y en aquel momento quería probar con un estímulo sucedáneo del Premio Mayor: llegar hasta la Isla de la Luna. Mientras daba una y otra y otra brazada , recordé las expediciones de Cousteau, a sus buzos galos, prepotentes, prejuiciosos, contabilizando muy mal a las ranas gigantescas (hoy en peligro de extinción) que habitaban y habitan hace miles de años en el fondo oscuro del lago boliviano. Allí mismo, flotando, me di cuenta que no lo iba a conseguir, pero mientras contemplaba a la isla más pequeña, observándome burlona desde enfrente, entendí que había algo muy parecido a cierta comunión que excedía lo terrestre.

Hoy mi afición sobre la luna no ha cesado ni cedido un palmo con el discurrir del tiempo, todo lo contrario. La festejo cada vez que la veo, llena, nueva, en su cuarto creciente o menguante y, además de llevarme a mis lugares remotos, me interpela para que la duda crezca y se pregunte si en este presente podremos empezar a construir un futuro más armonioso.

 

Texto y foto de la luna (inéditos): Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos 

 

viernes, 30 de diciembre de 2022

22 & 23

Ayer por la noche , luego de una zapada funky y un mini banquete vegetariano y Verdeplatónico, cuatro integrantes/as de este excelso Colectivo Cultural debatimos (un poquito) acerca del devenir de la economía actual. ¨Devenir¨ es un concepto o  verbo intransitivo muy generoso para comenzar a definir el embotamiento en el que se encuentra el motor , la semilla en donde nace (o debería nacer) la productividad nacional, un catalizador inexistente, más cercano al movimiento de un cangrejo, que da un paso para adelante y quinientos para atrás.

Queríamos difundir un mensaje optimista para acompañar este fin de año y el comienzo del que viene. Habrá quien prefiera sobrevolar el llano de algunas frases y solo aterrizará muy levemente luego de un vuelo de cabotaje. Y habrá quien esté al margen de susceptibilidades (que solo le  restan tiempo y energía) para leer entre líneas, el subtexto, lo que hay más allá. Entonces  sabrá que este año nos hemos esforzado, y mucho, por brindarles, otra vez, de modo altruista (mediante esta Mega Cofradía que se potencia al interconectarse con las editoriales Oliverio y Sátira y Musa) material siempre inédito, nuevo, original, fresco y de primerísima calidad, nuestro regalo al Universo de las buenas intenciones, las  cuales, algunas veces (cada vez menos, por suerte) ni siquiera fueron merecedoras de un ¨gracias¨ por parte de destinatarios y destinatarias que tuvieron toda la pinta, con su silencio tan ruidoso, de haberse llevado los modales básicos a marzo. Va con la mejor, siempre.

Pobres nuestros queridos guanacos. Pobres los cóndores, las tarucas, las ballenas francas y australes, pobre el yaguareté y el hornero. Pobres los homenajes que se les rinden a diario para, al fin y al cabo, semejarlos cada vez más a un papel descartable. ¿Algún cráneo iluminado ya estará pensando en que bicho enchufarle al billete de cinco mil? El de tu tía es una buena opción para dejar en paz a nuestra fauna superlativa. No sabemos qué hubiese pensado Doña Rosario, nuestra primera maestra, si su estampa empieza a circular. Suponemos que no le caería muy bien andar encabezando inflaciones anuales que viajan raudamente hacia el cien por cien. O porcentajes de pobreza que ya se acercan a la mitad de la población nacional.

Tal vez sea más sencillo ponerse una remera roja con el isotipo de la jeta, la boina y la barba desprolija de Mister Huevada (aquel mimado en cunita de oro, ¨revolucionario¨ en islas ajenas, fusilador serial y homofóbico declarado) y así defender, sin reflexionar demasiado, a la letra E, en lugar de recordar las muertes imperdonables que sufrieron en la cuarentena Solange, Magalí, Abigail, Luis, Facundo, Blas…la lista es larguísima. Tal vez sea más sencillo fumar una pipa o un porro en Recoleta o Villa Allende y publicar desde un Iphone alguna imagen romantizando la pobreza, que siempre será dulce y épica, mientras se mantenga bien lejos de tu living, claro, recién plumereado por una señora que trabaja para vos en negro (oh, guardian/a/e de la moral y de la recaudación de impuestos) ergo, una dama humilde y explotada que este sábado a la noche, seguramente, no comerá ni beberá lo mismo que vos, su patrón/a/e, perdón, su romantizador/a/e(sic).

 En septiembre de 2019 la Unión Europea aprueba una resolución que condena los asesinatos en masa, genocidios y deportaciones causadas por el nazismo y el comunismo, una pérdida de vidas humanas y de libertad nunca vista en la historia de la Humanidad. ¿Cuantas muertes cargan los genocidios del nacional socialismo? Se estima que alrededor de seis millones de muertos. ¿Cuántas muertes cargan los genocidios del comunismo, tan cercano al socialismo? Se estima que alrededor de 100 millones de muertos. Los extremos de la supuesta izquierda y la supuesta derecha (¿cual es cual?) se proyectan mutuamente, de modo perenne, y cualquiera que no quiera bailar esa danza perversa es tildado con ofensas que ni siquiera tienen que valer un segundo de tiempo para ser escuchadas. Corta la bocha, ¿no?

Estamos muy orgullosos y orgullosas de haber compartido durante estos años tan delicados, de enarbolar (sin banderas) nuestro Libre Pensamiento, que invita permanentemente a crecer, a navegar hacia horizontes que abarcan todas las posibilidades, un Librepensadurismo que cada tanto tal vez hiera un poco, un poquito (la verdad a veces duele) a algún eguito mal gestionado, pero confiamos en esa vuelta de tuerca que conduce al puerto siempre tan saludable y entusiasta de la autoestima.

Queridos amigos y amigas, Feliz Año Nuevo

 

jueves, 29 de diciembre de 2022

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (cuadragésima sexta entrega)

Prevención de la diarrea infantil. (Sólo cuatro jurados votan el último tema puesto a consideración por la siempre activa Sra. Dellapianetti de Pilatos y lo hacen en dos minutos y por unanimidad). (Para el apartado: Urgente prevención de la diarrea infantil, Bustos presenta una urbana de salsa que titula: “¡Ahora no!”).

 

 Estaba esperando en la cola del sesenta y cinco.

Vengo de casa de la vieja; de los ravioles del domingo...

Cabildo y Juramento; ¡Ay!... Estoy que reviento...

 

La panza licuada y rechoncha de pan y gaseosa,

y empanadas resaladas; treinta y dos grados a la sombra...

Cabildo y Juramento; ¡Ay!... Estoy que reviento...

 

¡Mamá: tengo popó...! ¡Mamá, mamá, mamá: tengo popó...!

 

Trepo al tranvía, y pido un boleto de cinco noventa...

hasta  Parque Centenario, ¡Ay...! Estoy que me caigo...

 

Es la salsa, seguro, ¡le digo a la vieja que baje el picante,

que no hay estomago que aguante... ni asiento libre

que me calme...

 

¡Mamá: tengo popó...! ¡Mamá, mamá, mamá: tengo popó...!

 

Primera; segunda; tercera y el “tranguay” repleto de gente...

Se me doblan las piernas, y me crujen los dientes...

 

¡Mamá: tengo popó...! ¡Mamá, mamá, mamá: tengo popó...!

 

Me muero... ¡Qué tía a mi lado, y con ganas de hablarme!...

Y yo estoy casi por bajarme... y... ¡No puedo...!

Unas lágrimas nublan mis ojos, me siento impotente...

Ya mi machismo se resiente; estoy violeta, blanco y verde...

 

¡Mamá: tengo popó...! ¡Mamá, mamá, mamá: tengo popó...!

 

Río de Janeiro y Díaz Vélez: a un paso del baño...

Los dos barcitos ya cerraron, y con los labios apretados...

Camino, camino, camino... y a metros de Eduardo Acevedo...

me detiene un patrullero... por raro...

 

¡Mamá: tengo popó...! ¡Mamá, mamá, mamá: tengo popó...!

¡Dios, gracias al cielo, no tengo ninguna pendiente...

Así que: ¡Buenas don agente!... Chau, chau... adiós...

 

Aranguren y Acevedo... camino, camino y no llego...

¿Qué hago...?

Ya me traslado de costado... ¡Me muero!...

 ¡Mamá: tengo popó...! ¡Mamá, mamá, mamá: tengo popó...!

 

 Ya llego, y no encuentro el llavero,

y después no le emboco a la llave...

Y don Ramón que viene a hablarme... ¡No quiero!...

Saludo apurado, por señas, no llego, no aguanto...

si me detengo, me desmayo... ¿Qué hago...?

 

¡Mamá: tengo popó...! ¡Mamá, mamá, mamá: tengo popó...!

 

Sudando a lo bestia, y jadeando, a mi casa he llegado...

Pero el toilette está ocupado... Me muero...

 

(Se escucha la voz de la madre recriminándole)

 

¡Mamá: tuve popó...! ¡Mamá, mamá, mamá: tuve popó...!

 

“¡Ahora no!”. (Urbana de salsa). Letra y música de Bienvenido Chao. (A.C.B.). 1952.

 

Y a esperar...

 

Nota del editor: Va de nuevo (en este caso recordaremos la entrega número 26) aquello del eco que mencionamos hace algunas semanas: así, podrán apreciar ciertos ecos que ya, en fragmentos, fueron publicados. Es menester destacar, claro, que no es ni más ni menos que la quintaesencia del espíritu abarcador y siempre generoso del Gran Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro.

 

Desde Madrid, cuadragésima sexta entrega. Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Dibujo (fragmento inédito) a sus 8 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos

 

Doble o nada y el tiempo

Imaginemos el futuro. Año 2050. O año 2150. O año 2500. Imaginemos, así, a los antropólogos, o, mejor dicho, a los sociólogos de ese momento estudiando el teatro de esta época. Llega el día (luego de revisar archivos digitales y otras variedades y/u opciones de búsqueda que irán surgiendo con el progreso y los procesos del tiempo) de elegir un clásico que defina a esta actualidad, o contemporaneidad, la era posmoderna que nos abriga o desabriga, según. Y, luego de eso, llega el momento de darle el primer puesto a ese referente entre los grandes clásicos, con sus matices sobresalientes, entre los que destacan adjetivos tales como ¨talentoso¨, ¨comprometido¨, resistente¨, ¨resiliente¨…en el mientras tanto, allá lejos o aquí y ahora, su devenir es atravesado por exilios, pandemias, inflaciones, crisis, políticos corruptos, ciudadanos/as cómplices que los justifican y todos los etcéteras que cumplen siempre con nuestro agobio. Pero para eso están estos milagros, espacios que nos invitan a habitar realidades paralelas. Imaginemos, señoras, señores, que esa obra tiene un título, sus protagonistas, su creadora. Si, lo sabemos, ya adivinaron. Doble o nada, luego de varios años pisando fuerte en las tablas, sigue en cartel, allí, en Madrid y varias ciudades europeas que ya vienen registrando al maravilloso fenómeno. 

No te la pierdas. El que avisa…

 

*Video para ser visto y escuchado desde un celular

*Edición: Los Verdes Platónicos


miércoles, 28 de diciembre de 2022

Segundo catálogo de Oliverio

*Oliverio, la primera editorial en el mundo que abre sus puertas épicamente durante la Cuareterna Medieval del 2020

* Segundo catálogo

*¿Ya tenés el tuyo?

 

Primer catálogo de Oliverio


*Poemas / *Relatos / *Viajes / *Galeano / *Barzola / *García Sáez / *Oliverio

* Primer Catálogo casi agotado

*¿Ya tenés el tuyo?

 

jueves, 22 de diciembre de 2022

Vida, obra, sexo y arte de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro (cuadragésima quinta entrega)

Nicolás García Sáez

Defensa irrestricta de la propiedad privada. (Presa de un mutismo inusual, y una tristeza irreconocible, se presenta ante el jurado la señora Dellapianetti, viuda de Dirckman, para informar escuetamente que “su otrora querido esposo, le había dicho al finalizar la semana anterior: -Salgo a comprar tabaco para la pipa y regreso, cuida bien de las gemelas”. “Isaletta -le explica pacientemente la viuda al Sr. Pilatos-, imposibilitada de crecer más, ha mutado de organismo animal unicelular a bicelular”. Él le responde que, dada su profesión de observador filodentado, ve en ello la causa y efecto de que “Isaletta sea hoy dos sólidas hembritas de cuatro años, llorosas y calvas (herencia Dirckman) de cuarenta y tres kilos cada cosa. “Con todo mi respeto a su actual condición -añade como al pasar-, usted sabe de lo que le hablo”, dado que “siempre he observado atentamente -tal mi profesión-,  su respiración ansiosamente acongojada al dar de mamar”. Que él “creía que sus pechos -los de la Sra. Dellapianetti- eran responsables de una sobrealimentación extrema debido a su grandeza de alma”; y que “ardía en deseos de probar esa hipótesis y transformarla en tesis”; que “no titubeara un instante y dividiera en dos el nombre de Isaletta para suavizar el efecto de la multiplicación física que se había operado contra natura” y que “no dudara que ambas eran hijas suyas” -de ella-, y como si se tratara de un apéndice del tema “siempre sospeché que el Judeo-Masón, refiriéndose al recientemente fallecido Dirckman, sólo era un *ave de paso*, por las miradas lujuriosas que ella le dirigía a él -Guadalmiro Pilatos-, ante el sagrado acto de ofrecer su alimento”-, a punto estuvo ella de enfadarse, cuando Pilatos agregó, rápido como una liebre: “Está usted muy guapa”. Esta frase, dicha con interesada convicción, sumada a ese acceso directo al conocimiento empírico que Pilatos le proporcionaba, espoleó la curiosidad de la señora Dellapianetti, quien, tras algunos devaneos orales y múltiples sonrisas enciáticas, se comprometió a acudir a la próxima conferencia en la que él disertaría sobre “El valor del terrón de azúcar en el cono Sur”. Tras felicitarlo a la salida del evento, la señora Dellapianetti, colgándose decididamente de su antebrazo y refregando sutilmente su doble busto en la chaqueta del conferencista, mientras, sin parar de hablar ni sonreír, le hacía notar  que “a ella le llamó poderosamente la atención la desaparición misteriosa del pobre finado, dado que él no fumaba, y, además, era tesorero de LI.AR.CON.El.VI.NO.SO.CU.FU.ES. “Liga Argentina contra el vicio nominal sea cual fuere éste”. Y también que,” junto a su cadáver, hallado en Sicilia, los forenses habían encontrado una prótesis dental y un gorro de torero y nada más. ¡Ni  una línea para ella, ni para sus hijas, que no son dos, sino tres… Guadalmiro, tengo que contarte algo, dijo abriendo su boca y lanzando seis o siete burbujas de felicidad!” Pilatos observaba y asentía con gruñidos, babeándose al recordar las tetas tridimensionales que alimentaban a Isaletta. Harta de hablar del pasado, su siguiente paso, previo roce indiscreto con las que ya sabemos, fue una indirecta serie de sonrientes preguntas a boca de jarro sobre el futuro: “¿Está usted casado?, ¿comprometido?, ¿hijos?, ¿casa propia?” Ante los gargarismos de él, que delataban negativa tras negativa, ella agregó: “Me cuesta tanto estar sola. Estoy tan cansada de ser viuda”.

Esa misma noche, uno y otro, consumaron un amor postergado por “la insistente presencia del idiota e irresponsable ése, que hoy paseaba por el otro mundo, tras dejarla viuda e indefensa y tironeada por esas dos depredadoras que no dejaban de pedir alimentos, ropas y viajes”, entre burbujas de la tercera. Al día siguiente, tras una noche de sudor y lágrimas, la señora Dellapianetti, viuda de Dirckman -luciendo su anular despojado del anillo que la uniera al ya enterrado sin más testigos presenciales que dos sepultureros bajitos allá en Sicilia-, pide un minuto de silencio in memorian de su ex marido, y mientras todos permanecen en silencio, ella presenta a consideración la moción siguiente a votar. Sorprendidos por el brusco cambio de tema y ante la admiración y el babeo irrestricto de su “verdadero amor, ese que logró rescatarla del caos y la incertidumbre”, los jurados votan... “¡Cuánta dulzura y alegría desparrama su ninfa al hablar! ¡Me ama!”, medita Pilatos, mientras vota por La defensa irrestricta de la propiedad privada. Cinco a favor, sin contras ni abstenciones, piensa ella sonriendo a diestra y siniestra-; o era Pilatos o era el finado el que se abstenía. Ya lo sabré. Los hombres se delatan tarde o temprano, aún muertos) (Bustos, que no tenía idea de propiedad privada, compone, sin letra, la música de “No pasarán, aunque se pasen”, y la inscribe en el concurso, que ya llevaba casi nueve años desarrollando sus bases.)

 

NOTA DEL AUTOR: Le ha sido imposible a este humilde escribiente hallar copia legible del documento en cuestión. Pasemos al siguiente tema y no demos más vueltas.


Desde Madrid, cuadragésima quinta entrega. Texto y ficción (inéditos): Miguel Ángel Solá

Dibujo (inédito) a sus 8 años: Nicolás García Sáez

Especial para Los Verdes Platónicos y Los Verdes Paralelos